jueves, 31 de marzo de 2016

Preferiría no hacerlo

Siempre que entro en el espacio que tiene La Gran en el centro de Valladolid tengo la sensación de llegar a casa. Y no sólo porque la galería esté ubicada en un apartamento que recuerda más a un hogar que a un espacio expositivo, sino porque el director (Pedro) y sus colaboradores más habituales suelen recibir a todo visitante con una gran sonrisa... muchas veces acompañada de una buena taza de té caliente. Un lujo en los tiempos que corren.

La última vez que pude acercarme fue hace tan sólo una semana y visite, con sorpresa y agrado, una iniciativa organizada por el recientemente formado Colectivo Resituación. Se trata de Preferiría no hacerlo, un pequeño tesoro expositivo en el que se presentan intervenciones realizadas por los artistas vallisoletanos Juan Carlos Quindós y Julio Falagán, además de por el propio colectivo… una exposición muy pequeñita pero inteligente que pretende hacernos reflexionar, pensar y recapacitar sobre el sistema del arte establecido hoy en día.

Nada más entrar en la galería, el visitante se encuentra de frente con dos videos reproducidos en gran formato en la sala principal. Realizadas por Quindós, ambas piezas pertenecen a su serie Densigramas y exploran “los significados de los símbolos (…) y su relación con la identidad nacional”: mientras que la obra Llama de combustión lenta presenta uno de los símbolos nacionales por excelencia (la bandera española moviéndose en lo alto de un mástil), el video 15-M-51 nos acerca a la arquitectura efímera surgida durante el movimiento 15-M en las plazas españolas (una arquitectura que creó ciudades utópicas, ciudadanas, colaborativas). Dos mundos simbólicamente opuestos, pero tratados de una forma tan sutil, elegante y delicada que nos mantienen en vilo hasta el final. Las imágenes lentas y superpuestas, los sonidos de fondo que se intercalan y complementan, y la iluminación son capaces de enganchar, atrapar, atraer hasta dejarnos exhaustos pero enamorados.  

Los dos videos instalados en el espacio de La Gran

El recorrido continua por los pasillos de la galería, donde Falagán ha pegado una serie de carteles que muestran varias imágenes acompañadas por una simple pregunta: ¿esto es arte? El artista nos hace cuestionarnos “la validez del arte contemporáneo, su sistema de legitimación y su vinculación con la vida”. Quiere que seamos capaces de reflexionar sobre aquello que nosotros consideramos arte, sobre nuestros gustos, nuestros pensamientos, nuestras ideas… más allá de aquello que nos dicen los grandes gúrus.

Carteles de Julio Falagán

Uno de los aspectos más interesantes de esta pieza es que el artista ha distribuido dichos carteles también por diversos puntos de la calle, expandiendo la exposición más allá de las fronteras de la galería… una forma de enfrentar al público de la calle con el arte contemporáneo sin necesidad de que este entre en un espacio especializado, haciéndole reflexionar sobre los límites o definiciones del arte en su espacio de confort. No os asustéis si algún día me veis en plena calle, cual ladrona, descolgando un ejemplar de alguna pared… ¡avisados estáis!

Carteles en la calle

Pero volvamos a la galería antes de cometer ningún delito de hurto. La exposición termina en una de las habitaciones que hay al fondo de la galería, lo que parece (a simple vista) un pequeño dormitorio. La intervención creada por el Colectivo Resituación en este espacio es, ya de por sí, muy curiosa: las dos integrantes del grupo, Marta Álvarez y Alba Folgado, han llenado las paredes de referencias, conceptos e ideas. Con ello han querido recalcar la importancia de las investigaciones y los procesos creativos frente a los objetos físicos. Han creado un canto en contra del sistema mercantilista y del culto al objeto que impera hoy en día en el mundo del arte, reivindicando el rol del artista en la cultura y sus procesos, su desarrollo, su creatividad. Un mapa de ideas y conceptos plasmados en un cuarto blanco, pero que tiene su extensión en la web https://pnhacerlo.wordpress.com/.

Mapa conceptual creado por Colectivo Resituación

Ante todas estas obras, me enfrenté de lleno ante toda una declaración de intenciones bastante curiosa y poco habitual: los personajes involucrados en este proyecto han querido defender “la producción artística como un posicionamiento antisistema.” Me di cuenta de que muy pocas veces nos cuestionamos lo establecido, discutimos aquello que dicen los grandes gurús del arte, nos planteamos nuestros propios pensamientos. Esta exposición pone su pequeño grano de arena para hacer temblar lo que ya consideramos arte y hacernos pensar más allá de los límites.

Si queréis disfrutar de la muestra, aún estáis a tiempo: estará abierta en Valladolid hasta el 10 de abril. Y os aviso de que forma parte de un programa más amplio de actividades  que, bajo el mismo nombre, pretende relacionar el arte y los movimientos sociales e implicar a la ciudadania en el sector. Es posible destacar, por ejemplo, el debate abierto que se celebrará el próximo 7 de abril en el Centro Cívico El Campillo bajo el título El arte como herramienta de cambio social… imposible perderselo. 

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