martes, 23 de febrero de 2016

ARCO: recuerdos e historias del pasado

La feria española de arte contemporáneo ARCO conmemora esta semana su 35 aniversario, toda una vida llena de historias, anécdotas y secretos. Para celebrar este hito, he querido preguntar a diversos profesionales del sector cultural sobre sus recuerdos más destacables en torno a la feria. Nicola Mariani, Pedro Gallego de Lerma, Mila Abadía y Clara Merín han sido tan amables de rebuscar en el pasado y contarnos sus experiencias… ¡Leed y disfrutad!

Nicola Mariani
Sociólogo, crítico de arte y comisario independiente


La primera edición de ARCO que visité fue la de 2008, un año antes de fundar mi blog. Gracias a la feria, a lo largo de estos años he tenido la posibilidad de conocer el trabajo de muchos artistas que no conocía, o de ver piezas de artistas que conocía pero de los que nunca había visto obras en vivo. En ARCO también he tenido la posibilidad de desvirtualizar a muchos artistas y otros profesionales del sistema del arte, tanto españoles como extranjeros, que sólo conocía a través de las redes sociales y con los que he seguido manteniendo relaciones profesionales y personales.

Una de las ediciones que recuerdo especialmente es la de 2010, en la que quedé impresionado por la escultura Starway to heaven de Eugenio Merino y por el trabajo de dos artistas que desconocía por completo: el checo Jakub Nepraš y la búlgara Mariana Vassileva. Pero la edición para mi más significativa ha sido sin duda la de 2013, en la que Roberta Bosco y Stefano Caldana me invitaron a formar parte del proyecto ARCOBloggers y a participar como ponente en el Foro de Expertos, junto con las blogueras españolas Anna de Golferichs, Pilar DM y Montaña Hurtado y con otros profesionales muy reconocidos a nivel internacional, como Valentina Tanni; Juan Martín Prada; Allegra Burnette; Evan Roth o Carlos Jiménez entre otros. Fue un verdadero honor compartir con ellos el macro-blog y la mesa física de ARCOBloggers. Fue una experiencia inolvidable y extremadamente enriquecedora, que ha supuesto para mí un punto de inflexión fundamental  a nivel profesional.

Pedro Gallego de Lerma
Director de La Gran


Recuerdo muy bien mi primera visita a ARCO, en un recinto ferial en Castellana, cerca de La Paz, aunque no estoy seguro si fue en la edición del 82 o en la del 83. Fui solo y no sé por qué caí allí. No sabía prácticamente nada de arte contemporáneo ni había tenido relación alguna con él, aunque me interesaba bastante la fotografía y compraba revistas especializadas.

Vi la feria con muchísima atención, tomé un montón de notas y me impactó todo enormemente. Recuerdo perfectamente cómo me interesaron las obras de Antón Lamazares, de cartón con diferentes barnices; o las pinturas de Menchu Lamas. Sin embargo me pareció una estafa el trabajo de Ferrán García Sevilla. Está claro que más de 30 años después mis intereses han cambiado de forma radical.

Mila Abadía
Directora de Arte a un Click y Mujeres Mirando Mujeres.



No sé si estará bien decir esto aquí pero yo ya no voy a ARCO; 2014 fue mi última visita. Segura de que no me echan de menos, después de diez años opté por dedicar mi tiempo a ferias algo más accesibles. Hoy por hoy, tal infinitud se me escapa entre los dedos y me agota.

Aunque en ese momento no sabía que sería la última vez, había tanto que ver, tantas cosas emocionantes… Y es que a ARCO, a mi modo de ver, hay dos formas de ir: estudiado, conociendo lo que vas a encontrar para saber hacia donde dirigirte; o bien, sin un destino concreto, dejándote llevar por la vorágine que reina por esa inmensidad de stands que es como vamos la mayoría, ajenos por completo a coleccionistas, comisarios y grandes expertos.

Recuerdo lo mucho que me impactó la obra de Leiko Ikemura, creo que se presentó en la Kewenig Berlin. Su capacidad para eliminar los límites entre interior y exterior siempre me ha dejado sin aliento, y eso me ocurrió rodeada de tanta gente, de pronto, olvide donde estaba y me dejé subyugar por su Memento Mori, un choque que por pasajero no fue menos conmovedor. También tengo en la memoria la obra de Ewa Juszkiewicz, también especialista en saltarse límites pero esta vez los que se dan entre belleza y fealdad, mientras realiza un alegato en contra de la escasa presencia de la mujer en la historia. No se por qué mi mirada se centró en creadoras.

Y el último día, mientras abandonaba el recinto fue cuando comprendí que tardaría en volver, fui consciente de que por muchos años que pasaran seguiría sin ser capaz de deglutir tal cantidad de expresiones; se que cambiaré de opinión y regresaré, aunque quizá tengan que pasar otros diez años; otro ciclo más, como tantos en la vida.

Clara Merín
Consultora en comunicación online y social media para entornos culturales.


En los años 2003 y 2004 trabajé como redactora en el área de prensa de ARCO. Dentro de nuestras tareas, además de redactar notas de prensa para los medios, cubrir los eventos y actualizar la página web, estaba la de bajar a la feria y preguntar a los galeristas qué tal les estaba yendo en cada edición en cuanto a ventas y cuál era su obra más cara y más barata. Las galerías españolas mostraban reticencias a darnos precios reales y cifras de ventas, la mayoría nos contestaba con evasivas y nos decía que estos temas eran 'privados'. La única que rompió con esta tendencia fue la galerista Helga de Alvear, que nos atendió personalmente y nos dijo que estaba en ARCO para vender y por este motivo los precios de sus obras figuraban en cada cartela. Nunca olvidaré la honestidad, profesionalidad y transparencia de esta galerista. Seguramente su origen germánico marcó la diferencia.

Espero que os hayan gustado sus respuestas. 
Pero ahora es vuestro turno: ¿cuál es vuestro recuerdo más destacable?

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