martes, 26 de enero de 2016

Exposición `La distancia necesaria´: entrevista al comisario Nicola Mariani

En primer lugar, y aunque ya sea algo tarde, feliz año a todos. Sé que mi parón navideño ha sido bastante largo, pero es difícil volver al trabajo después de unas vacaciones (y sobre todo unas comilonas) tan intensas. Sea cual sea la excusa, por fin estoy de vuelta con muchas ganas… y con muchas cosas que contaros. 

Quiero empezar este 2016 hablando de una nueva exposición que se inauguró a principios de enero en Madrid. Se trata de La distancia necesaria, una muestra en la que se presentan los últimos quince años de carrera del artista italiano Stefano Bonacci. Un proyecto, sin duda, para verlo y disfrutarlo.

Pero antes de ir, os recomiendo leer la siguiente entrevista. En ella el comisario de la exposición, Nicola Mariani, nos habla de todos los secretos, detalles y opiniones. 

Nicola Mariani

Para empezar, cuéntanos cuándo conociste a Stefano Bonacci y qué te atrajo de su obra.

Conocí a Stefano hace más de veinte años, a través de unos amigos comunes. Somos de la misma ciudad: Perugia. Allí pude ver sus primeras exposiciones a comienzos de los años noventa, siendo él todavía un estudiante en la Academia de Bellas Artes. Posteriormente yo me fui a vivir fuera de Perugia. Sin embargo, seguimos en contacto y a lo largo del tiempo he seguido viendo su trabajo y visitando su estudio. En este sentido, he tenido el privilegio de seguir la evolución de su trabajo dese el principio, apreciando de cerca su entera trayectoria artística.

De su trabajo siempre me han llamado la atención la solidez de su técnica y el extremo rigor de su planteamiento creativo. Es un artista realmente fuera de lo común, ajeno a las modas, a las convenciones y a los estereotipos. Tiene una capacidad impresionante de experimentar e innovarse con total libertad, si bien manteniendo una coherencia férrea con su propio modus vivendi y su personal modus operandi. Su arte huye de cualquier forma de espectacularización, autocelebración o autorreferencialidad y sus obras tienen un valor poético universal y atemporal. En el catálogo que la galería Lucía Mendoza acaba de publicar con ocasión de la exposición que presentamos ahora en Madrid, escribo que en la obra de Stefano «el tiempo se dilata libremente y, en lugar de colapsar y convertirse en ausencia de tiempo, se expande elásticamente, como un respiro, llegando a abarcar, simultáneamente, todos los tiempos posibles: el tiempo del pasado, del presente y del futuro; el tiempo circular y el tiempo lineal; el tiempo percibido y el tiempo medido; el tiempo psicológico y el tiempo de la vida».

Se trata de un artista que nunca quiere sumergirse completamente en la realidad que le rodea; en la actualidad. Al contrario, a través de la distancia racional que él interpone entre su mirada subjetiva y la realidad misma, intenta separarse idealmente del mundo, encontrando en ese alejamiento su manera peculiar de representar artísticamente sus vivencias interiores. Afrontar el mundo desde esta distancia consciente es para él una necesidad vital y artística (de allí viene el título de la muestra: La distancia necesaria), que desemboca en una declaración de principio (estética y ética a la vez) muy radical y muy crítica respecto al status quo. Lo que más me gusta de su trabajo es precisamente el radicalismo de su obra; un radicalismo nunca agresivo, convencional o conformista. Todo lo contrario; es elegante, sobrio, esencial, elíptico.

Stefano Bonacci, Venere dei colori, 2015

¿Cómo definirías su trabajo?

Cuando pienso en su trabajo, siempre me viene a la mente la imagen de un puente. Sus obras consiguen conectar con soltura dimensiones vitales y artísticas que en la época contemporánea estamos acostumbrados a considerar como separadas, cuando no antitéticas. Consiguen sintetizar, esto es, el orden y el caos; la observación de la naturaleza y la introspección; la geometría y la gestualidad; el análisis matemático de las proporciones y la poética matérica; la certeza de la ciencia y el delirio surrealista; el ensamblaje de objetos y la provocación conceptual etc. Por ejemplo, en una de sus obras más conocidas, Formula (2005-2014) - que se pudo ver en enero de 2015, en la exposición Contemporáneo, en la misma galería Lucía Mendoza - unos neones sobre pared representan una escrita con la conocida formula de la relatividad restringida de Albert Einstein: E=mc2. El símbolo de igualdad está substituido por un simulacro de yeso de una estatua de Venus (un elemento recurrente en su personal gramática plástica). De esta manera, la obra crea un puente ideal entre la ciencia del siglo XX y un canon de belleza clásico; entre la abstracción racional y la sensualidad física; entre el pasado y el futuro. Me parece una obra fantástica, con una capacidad de condensación simbólica extraordinaria. En la exposición que presentamos ahora hicimos especial hincapié en este aspecto de su poética y espero que hayamos conseguido transmitirlo al público que vaya a ver la exposición.

¿Cómo surgió la idea de crear esta exposición, la primera individual del italiano en España?

Cuando llegué a España, a mediados de los años dos mil, una de mis primeras colaboraciones en castellano fue con la revista online Enfocarte.com (que desafortunadamente se dejó de editar hace unos años). Allí publiqué algunos artículos monográficos sobre artistas italianos contemporáneos, como Alberto Burri y Mario Schifano. 

En 2009 publiqué también una entrevista en profundidad a Stefano Bonacci, titulada Visiones de belleza. En 2010 publiqué otro artículo en el portal Submergentes.org. La pieza se llamaba Conocimiento e “inventio” en la obra de Stefano Bonacci. Ese mismo año, hablé del su trabajo en mi blog y empecé a darle visibilidad en mis redes sociales. Lucía Mendoza, con la que ya estaba en contacto gracias al blog, se interesó a la obra de Stefano. De ahí empezamos una correspondencia y comenzamos a darle vueltas a la idea de organizar una exposición suya en España, pero en ese momento la idea no se materializó. Hace un par de años retomamos el proyecto y la posibilidad de llevar a cabo la muestra se fue concretando. Lucía empezó a representar a Stefano como artista de su galería y el año pasado presentó su trabajo en la ya mencionada exposición colectiva Contemporáneo. Este año realizamos por fin su primera individual en España. Para mi ha sido un gran placer trabajar en este proyecto, empezado hace más de cinco años.

Stefano Bonacci, Mano nera, 2006

¿Qué tal ha sido la colaboración con el artista y con la galerista?

Estoy muy contento con la exposición y con cómo hemos trabajado los tres a lo largo de todo este tiempo. Stefano y Lucía son dos grandes profesionales y colaborar con ellos ha sido una experiencia muy enriquecedora. Cada uno de nosotros ha aportado a la muestra su propio punto de vista, su competencia y su personalidad. Hemos llevado a cabo un trabajo armónico y fecundo, ha sido un gran trabajo de equipo. Como comisario, desde el principio he pretendido que mi labor fuera lo más “invisible” posible, en el sentido de que no quise enfocar la exposición en torno a un discurso cerrado o rígidamente estructurado que pudiese condicionar excesivamente la mirada del espectador. He pretendido que siempre fuera respetada la libertad de visión y de interpretación del público. Mi principal preocupación ha sido la de poner en valor el trabajo de Stefano, presentando una muestra representativa de las distintas técnicas utilizadas y de las diferentes tipologías de obras realizadas hasta la fecha a lo largo de su trayectoria. Para ello he seguido un criterio interpretativo personal del que me he servido para seleccionar las piezas, para que la exposición reflejara la gran complejidad del repertorio de Stefano, pero siempre tratando de construir una exposición orgánica y viva.

Artista, galerista y comisario 
durante la inauguración
Foto: David Delgado Ruíz

¿Qué podrá encontrarse el público en esta muestra? 

La exposición repasa retrospectivamente los últimos quince años de la trayectoria creativa de Bonacci, desde 2000 hasta 2015. Sin embargo, no presentamos un recorrido estrictamente cronológico. Hemos individuado cuatro núcleo poéticos, por así decirlo, que recurren a lo largo de toda su carrera: Naturaleza, Luz, Cuerpo y Geometría. Los hemos utilizado como ejes ordenadores, ya que construyen los cuatros pilares sobre los que se funda toda la producción artística de Stefano. Hemos utilizado estos cuatro ejes para hilar la trama subyacente de la exposición, dejando abierta la posibilidad para el espectador de encontrar posibles conexiones entre obras y periodos diferentes y de crear sus propias asociaciones entre las piezas. Concretamente, se podrán ver pinturas sobre lienzo, dibujos sobre papel, esculturas, una instalación sobre pared y dos fotografías intervenidas.

Stefano Bonacci, Studio di testa, 2000

No es la primera ocasión en la que comisarias una exposición en Madrid. ¿Qué te interesa más del trabajo de comisario?

Una de las cosas que más me gustan del trabajo de comisario es la oportunidad que ello te ofrece de trabajar a estrecho contacto con los artistas; hablar con ellos en profundidad, conocer muy de cerca sus motivaciones y preocupaciones e intercambiar opiniones y puntos de vista tanto sobre su trabajo como sobre muchas otras cosas. Me encanta visitar estudios o tener correspondencias con los artistas teniendo en mente un proyecto expositivo y ver como muchas veces pueda surgir un intercambio muy enriquecedor en términos de nociones y emociones. También me gusta mucho la parte de trabajo intelectual, y en cierto modo “creativo”, que implica concebir el planteamiento teórico de un proyecto expositivo y su articulación formal. Luego hay otra parte de trabajo muy importante en la que el comisario ejerce como “mediador de intereses”, en el sentido de que tiene que ser capaz de sintetizar y armonizar opiniones y puntos de vista que a veces pueden ser bastante diferentes. Allí el comisario pone en juego su propio bagaje cultural, su propia personalidad y sensibilidad en vista de un objetivo común en el que participan sujetos distintos. Para alcanzar un buen resultado, creo que es indispensable una buena dosis de diplomacia. Ahí hay un punto de desafío importante para el comisario. Y yo soy una persona a la que le gustan bastante los desafíos.

Y, por último, ¿qué otros proyectos tienes ahora en mente para el futuro?

En este momento me encuentro en un periodo de trabajo intenso, con diferentes proyectos abiertos. En España, además de seguir con las colaboraciones habituales, estoy especialmente concentrado en dos proyectos interesantes que espero conseguir llevar a cabo en la temporada 2016/2017. Pero por ahora prefiero no adelantar nada hasta que no estén cerrados definitivamente. 

En Malta, acabo de empezar a colaborar con la fundación Jeanne de La Valette. Estamos desarrollando un network de expertos y profesionales internacionales de la cultura para realizar intercambios de eventos entre Malta y otros países de la Unión Europea de cara a 2018, año en el que La Valeta será Capital Europea de la Cultura.  

¡Muchas gracias a Nicola por su tiempo! 
Si queréis visitar la exposición, aquí os dejamos más información:

Título:
Stefano Bonacci. La distancia necesaria

Fechas:
del 9 de enero al 27 de febrero

Dirección:
Galería Lucía Mendoza
C/ Bárbara de Braganza 10
28014 Madrid

Horarios:
Martes a Sábado
11-19 h

No hay comentarios:

Publicar un comentario