lunes, 8 de junio de 2015

Next Things 2015: el mundo de la tecnología vestible

Artículo publicado en LABlog, blog de bloggers de LABoral.

A principios de año el centro asturiano LABoral y la empresa de innovación Telefónica I+D presentaron la cuarta edición de Next Things, una convocatoria destinada a creadores cuya obra se mueve entre el arte y la tecnología.

La convocatoria estuvo abierta desde finales de febrero a mediados de abril y solo aceptaba proyectos artísticos y de investigación que exploraran “la conducta humana colectiva a través de las nuevas tecnologías (1). En total se presentaron 39 iniciativas provenientes de todo el mundo y el jurado terminó eligiendo a un solo ganador: el proyecto Environment Dress, diseñado por la asturiana María Castellanos y el madrileño Alberto Valverde (miembros del colectivo uh513).


María Castellanos y Alberto Valverde

Ambos artistas podrán disfrutar ahora de una beca de producción de seis meses para materializar su idea y contarán con el apoyo de las dos instituciones promotoras. Pero ¿qué quieren hacer realmente? Con Environment Dress Castellanos y Valverde pretenden crear “un vestido inteligente que capte datos del entorno para medir la agresividad que nos rodea y analizar cómo esta afecta al estado de ánimo y al comportamiento de las personas” (2). Para hacer esto posible, la prenda tendrá unos sensores que recogerán diferente información (como ruido, temperatura, presión, etc.) y los datos se mandaran, via bluetooth o wifi, a un teléfono conectado con internet. Este dispositivo analizará toda la información y creará unas respuestas a esas agresiones externas (como, por ejemplo, cambios de luz).

Esquema del proyecto

Es cierto que la idea es muy interesante y bastante prometedora, pero Environment Dress no es el primero proyecto en el cual la industria de la moda y el de la tecnología se dan la mano. La relación entre ambos sectores lleva bastante tiempo desarrollándose y numerosas marcas han elaborado durante los últimos años prendas capaces de adaptarse a la época digital. Para que os hagáis una idea de los últimos descubrimientos, os queremos presentar en las siguientes líneas una serie de ejemplos que pueden competir con el proyecto de Castellanos y Valderde.

En primer lugar es fundamental mencionar un accesorio que sacudió el mundo de la moda cuando nació: las Google Glass (3). Diseñadas por Thad Starner, estas gafas están provistas de internet, cámara de fotos y video, y permiten el uso de las redes sociales y otras aplicaciones en cualquier momento.

Video ¿Cómo funcionan las Google Glass?
© Google.

Después de estas lentes surgieron los relojes de pulsera inteligentes creados por diversas compañías como Samsung, Sony, Apple, HTC o Motorola. Aunque existen excepciones, generalmente funcionan como una segunda pantalla vinculada a un dispositivo más grande y potente, y son capaces de mostrar alertas e información al usuario.

Tampoco podemos olvidarnos de la evolución que han sufrido las prendas deportivas. Aquellas personas que hacen mucha actividad física ya pueden utilizar las zapatillas de Google y Adidas, que son capaces de realizar varias funciones: medir la velocidad, detectar el tipo de actividad que realiza el usuario, contactar vía bluetooth con el móvil, acceder a los contactos e, incluso, hablar a través de un repertorio de 250 frases. Y para ir completamente a la moda, los deportistas podrán conjuntar este calzado con el Polo Tech Shirt, una camiseta diseñada por Ralph Lauren capaz de registrar el ritmo cardiaco, la respiración, los pasos y las calorías quemadas del usuario.

Video sobre el Polo Tech Shirt.
© Ralph Lauren.

Para ocasiones no deportivas, los amantes de la tecnología pueden usar alguna de las prendas diseñadas por el equipo de la marca Cutecircuit o por la diseñadora canadiense Ying Gao. La primera empresa ha conseguido crear “chaquetas y vestidos con luces LED que cambian de colores, un vestido que publica tweets y camisetas conectadas a internet que cambian su diseño en función de las actualizaciones de Facebook” (4). Mientras tanto, Gao presentó hace unos años Incertitudes, una colección formada por prendas con pequeños hilos que se movían gracias a un sensor de voz (5).

Foto del vestido Twitter
© Cutecircuit.

Aparte de todas estas curiosidades, no debemos olvidarnos tampoco de otros elementos igual de sorprendentes como el bolso que limita el gasto, lanzado por la firma Credit Card Finder. Este accesorio es capaz de rastrear lo que uno gasta y puede mantenerse cerrado en las “horas vulnerables” del día. Además, cuando una entra a una zona de tiendas considerada peligrosa, el bolso se ilumina con una luz de alerta LED encendida por un chip con tecnología GPS. Incluso se puede elegir a alguien para que reciba un SMS si se tiene una recaída consumista.

Para terminar esta lista de ejemplos podemos mencionar algunas opciones para los más románticos y sentimentales de la casa. Estos pueden enviar y recibir abrazos incluso a la distancia gracias a las camisetas HUG. Y si tienen la intención de pedir matrimonio a sus parejas pueden regalar el NFC Ring, un anillo con el cual se puede desbloquear un móvil, transferir información, realizar pagos o incluso abrir una puerta gracias a la tecnología de proximidad (la misma usada en aquellas tarjetas con las que se hacen pagos acercándolas a un lector).

Video sobre el anillo NFC
© John McLear.

Todas estas prendas y accesorios que hemos mencionado son solo unos pocos ejemplos de una tendencia que, aunque reciente, lleva algunos años desarrollándose: la tecnología vestible (o wereable technology). Pero ¿esta tendencia puede tener éxito entre el público?

Alberto Zamora, managing director de Accenture Strategy, comenta que “los llamados wearables (…) comienzan a ser una realidad. Según estudios de Accenture Strategy, como el reciente Technology Vision 2015, un 13% de los consumidores se plantea la compra de uno de ellos durante el próximo año. Puede parecer poco a corto plazo, pero las predicciones hablan de 200 millones de dispositivos vestibles en 2020” (6).

Lakitsch parece compartir este entusiasmo y añade lo siguiente: “la demanda de datos en tiempo real y de la wearable technology crecerá desde los 14 millones de unidades registrados hace un año hasta los 171 millones en 2016, según un estudio de la consultora IMS Research (…). Deberíamos preguntarnos si esta tendencia es sólo una moda o ha venido para quedarse. Y parece ser que se trata de lo último” (7). Tendremos que esperar para ver si esta predicción es cierta. Y mientras tanto, lo único que podemos hacer ahora es disfrutar de prototipos como Environment Dress.

Notas:

(1) “NEXT THINGS 2015 – CONDUCTA” (página web de LABoral, fecha). Texto disponible en: http://www.laboralcentrodearte.org/es/r/convocatorias/nextthings15

(2) “Environment Dress, de María Castellanos y Alberto Valverde, gana la convocatoria Next Things 2015” (página web de LABoral, 18/05/2015). Texto disponible en: http://www.laboralcentrodearte.org/es/recursos/prensa/noticias/fallonextthings2015

(3) Podéis leer más información sobre este invento en el artículo “¿Para que necesitamos las Google Glass?” (ABC, 16 de mayo de 2013). Texto disponible en http://www.abc.es/tecnologia/informatica-hardware/20130516/abci-necesitamos-google-glass-201305102048.html

(4) Alina Lakitsch, “Fashion revolution: visionarios de la moda, expertos en tecnología” (Glamour, 4 de abril de 2014). Texto disponible en: http://www.glamour.es/work-techno/articulos/ser-un-visionario-de-la-moda-es-saber-de-tecnologia/19583

(5) Alejandra Avendaño Herrera, “Ying Gao, una diseñadora que mezcla la moda y la tecnología” (Youngmarketing.co, 13 de septiembre de 2013). Texto disponible en: http://www.youngmarketing.co/ying-gao-una-disenadora-que-mezcla-la-moda-y-la-tecnologia/#ixzz3c2Ksj0Ry

(6) Alberto Zamora, “La tecnología también desfila en pasarelas” (Cinco Días, 5 de febrero de 2015). Texto disponible en: http://cincodias.com/cincodias/2015/02/05/tecnologia/1423171188_330453.html

(7) Alina Lakitsch, “Fashion revolution: visionarios de la moda, expertos en tecnología”.

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