lunes, 12 de mayo de 2014

Jornada sobre coleccionismo y comisariado en el Museo Lázaro Galdiano

El pasado miércoles 7 de mayo se celebró en el Museo Lázaro Galdiano el encuentro Coleccionismo y comisariado: dos dimensiones para pensar en imágenes en el cual participaron cinco profesionales:

Tuve la suerte de poder asistir y escuchar durante dos horas como estos expertos del sector revisaron los modelos de coleccionismo y los modelos curatoriales actuales. Y entre todas las ideas que surgieron, me gustaría destacar algunas esenciales. Para ello reagrupare esas ideas en dos grupos distintos y espero que estos os resulten útiles.

GRUPO 1: COLECCIONISMO.

Tras una presentación inicial realizada por Elena Hernando, la primera en tomar la palabra fue Mercedes Basso. La institución que dirige (Fundación Arte y Mecenazgo) fue creada hace años y uno de sus principales objetivos es “reconocer el papel de las colecciones privadas en la recuperación, la conservación y la creación del patrimonio artístico español.

Entre todo aquello que Basso mencionó, destacaría principalmente los dos siguientes puntos relacionados con el sector del coleccionismo:

Tipos de coleccionistas.

Durante su turno, Basso destacó la existencia de dos tipos de coleccionistas:
  • Los recolectores: aquellos que agrupan sus obras y una vez que las tienen se dan cuenta, al mirar atrás, que han creado una historia.
  • Los constructores: aquellos que deciden elaborar una colección de manera profesional y sus adquisiciones se basan ya en una línea en común.
No debemos pensar que un inversor es coleccionista: mientras que el primero busca sólo el beneficio económico, el segundo quiere reunir belleza.

Relación entre coleccionistas y museos.

Según Basso, es muy interesante que los coleccionistas se impliquen en la difusión del arte y se acerquen a los museos, colaborando con ellos de alguna forma. Mencionó, de hecho, a dos coleccionistas que para ella son el claro ejemplo de la buena relación entre individuos e instituciones museísticas:
  • En primer lugar nombró a Patricia Phelps de Cisneros. Ésta tiene una de las colecciones más importantes de arte latinoamericano y siempre ha tenido como misión dar a conocer ese arte latino al mundo. Para ello, no ha creado ningún museo con su nombre, sino que ha establecido alianzas con museos ya existentes de gran impacto para que estos adquieran obras, expongan artistas, etc… Ha ayudado, en definitiva, a que centros de arte introduzcan el arte latinoamericano en sus espacios pero no como un grupo minoritario, sino como parte de la historia del arte.
  • En segundo lugar Basso nombró el caso de Han Nefkens, un coleccionista holandés afincado en la ciudad de Barcelona. Éste ha decidido apoyar a numerosos artistas encargándoles obras originales que paga de su bolsillo y que, una vez acabadas,  terminan expuestas en museos. Es una nueva forma de apoyar el arte emergente.
Basso aprovechó este tema para recordar una frase mencionada hace tiempo por Alfred Pacquement (antiguo director del Centro Pompidou) en la cuál éste decía lo siguiente: la relación de cualquier institución museística con el coleccionismo privado ha crecido enormemente por necesidad. Y es que los coleccionistas pueden prestar obras o donar éstas a muchos museos, unas instituciones incapaces de adquirir más de lo debido.

Tras las palabras de esta profesional, comenzó el turno del coleccionista argentino Aníbal Jozami y éste habló del coleccionismo desde un punto de vista bastante personal. De aquello que él mencionó, me gustaría destacar tres pensamientos interesantes:

Razones para coleccionar.

Según su opinión, hay diversas razones para comprar arte. Podemos comentar tres destacables:
  • Primera razón: buscar la belleza y agrupar un conjunto de trabajos al gusto del comprador.
  • Segunda razón: superar lo efímero de la vida a través de unas obras que perduran tras nuestra muerte.
  • Tercera razón: crear la historia de uno mismo. Cuando una persona realiza una colección incorpora historias como propias a pesar de ser lejanas. De hecho, está recreando la historia de aquella vida que le gustaría haber tenido. 
Obligaciones de los coleccionistas.

Cualquier coleccionista tiene, al menos, un par de obligaciones:
  • Rol social: comprar aquello que no esta de moda, aquello que algunos menosprecian, y conservarlo para cuando se precie en el futuro.
  • Rol profesional: crear colecciones con cierta lógica.
Problemas del coleccionista.

La gente siempre piensa que los coleccionistas tienen mucha suerte por tener el dinero suficiente para poder adquirir, pero el argentino comentó que el coleccionismo no es una actividad ni fácil ni ideal. La búsqueda de la belleza es bella en sí misma, pero tiene momentos de angustia. De hecho, mencionó dos dificultades a las que un coleccionista puede enfrentarse:
  • La colección incompleta: cuando coleccionas, siempre da la sensación que falta algo por lo que la búsqueda nunca se acaba.
  • Precios: en ciertas ocasiones, cuando un coleccionista encuentra aquello que quiere para su colección, el precio del objeto es excesivamente caro y no puede adquirirlo.
Además, existe siempre el miedo de qué pasará con la colección personal cuando el coleccionista original muera. Uno siempre puede reflexionar entorno a preguntas como las siguientes: 
  • ¿Quién se encargará de la colección en el futuro? 
  • ¿Los hijos podrán mantenerla?

GRUPO 2: COMISARIADO.

Tras la participación de los primeros expertos, Diana Wechsler habló y destacó varios puntos relacionados con el comisariado. Entre todo aquello que dijo creo destacable subrayar los siguientes puntos:

¿Cómo definir el término “comisariado”?

Este campo es un laboratorio donde se puede jugar, experimentar, investigar.

¿Relación entre comisarios y coleccionistas?

Como los coleccionistas, los comisarios (o curadores) coleccionan imágenes aunque en su caso de forma simbólica, no material. Gracias a esto, un comisario puede acceder hipotéticamente a todas las imágenes del mundo y usarlas para sus fines.

Función del comisario.

El rol del comisario es detonar pensamientos y crear ideas. Aunque la historia del arte impone limites de espacio y tiempo, un comisario debe saltar esos limites, unir imágenes de diferentes épocas y crear historias interesantes.

TURNO DE PREGUNTAS.

Después de la intervención de Wechsler, Jaime Brihuega y Lola Jiménez Blanco mediaron el turno de preguntas. En este punto también se comentaron muchas ideas pero me encantó una cuestión realizada por alguien del público: una desconocida preguntó la opinión de los expertos sobre los museos universitarios, prácticamente inexistentes en España.

Jiménez Blanco fue la primera en contestar y mencionó que sería deseable que las universidades crearán colecciones propias, pero es revelador que en nuestro país no existan… Según ella dentro de nuestras fronteras hay un problema cultural y una penuria económica evidente. No podemos competir con EEUU, pero se pueden buscar otras vías de actuación: en vez de crear museos desde cero, se puede colaborar con museos ya existentes.

Por otro lado Wechler mencionó la mayor ventaja que puede tener un museo universitario: una institución de este tipo no necesita tener departamentos porque tiene toda la universidad a su servicio. Se puede usar el museo como un espacio que se vuelca en la universidad y puede convertirse en un campo de formación para estudiantes.

Y aquí termina este post. Es verdad que esto es un pequeño resumen en el cual se mencionan sólo unas cuantas opiniones entre todas aquellas que se dijeron durante el encuentro. Aun así espero que os haya gustado.

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