sábado, 22 de marzo de 2014

FMM 2014: entrevista… a la artista Fátima Conesa Oliva

Realmente hay muchas mujeres sorprendetes que participan de una u otra forma en la última edición del festival Miradas de Mujeres. Hoy os quiero presentar a Fátima Conesa Oliva, otra de las artistas participantes que vive actualmente en Algeciras y está especializada en grabado. Su trabajo es enigmático pero, al mismo tiempo, sugestivo, atractivo y tentador.  Os aconsejo leer la siguiente entrevista donde la misma Fátima habla sobre sus origenes, su trabajo y su proceso creativo. ¡Disfrutad!

Piezas de la serie Mapas, 2011.
Acuarela, tinta china y grafíto.
© La artista.

Para empezar, cuéntanos de dónde eres y cuando empezaste a interesarte por el arte.

Soy de un pueblo del sur, a medio camino entre África y Europa, en el punto medio entre el Mediterráneo y el Atlántico, la barrera que divide el norte del sur. Nací en una frontera (pacífica, eso sí), un hecho que condiciona bastante toda tu vida porque si das un paso a la derecha tienes una influencia y si lo das a la izquierda otra bien distinta. Aquí todo cambia constantemente. Es la patria perfecta para Heráclito: la luz, las gentes, los paisajes... Es como si corriéramos más que las gentes y los países que nos rodean, aunque creo que muchas veces lo hacemos en la dirección equivocada. Creo que el estrecho de Gibraltar es un buen lugar para plantearte: podría ser abogada, ingeniera o algo parecido pero, tal vez, podría intentar dedicarme al arte, algo tan cambiante como mi territorio. Así que nací, me tomé unos biberones y rápidamente cogí una caja de lápices, otra de ceras, papeles, muebles, todo aquello en lo que se podría pintar. Mis padres, como los de la canción, se preocuparon pero, a la vez, comprendieron que tenían una chiquita rara y me matricularon en una academia para que mi visión del mundo se adecuara a la visión de las academias, cosa que no estoy segura de que hayan logrado del todo. Aprendí lo que hay que aprender del color, entré en Bellas Artes y hasta ahora no he soltado los diabólicos artilugios capaces de transformar la luz en color.

Trabajas mucho con el dibujo y con técnicas de grabado. ¿Por qué tu interés por estos medios?

Todos los medios me interesan, pero el grabado es como una pequeña chinita en el zapato que te molesta y te fuerza a caminar de una manera diferente con la idea de no repetir siempre la misma forma de ver el mundo a través de la pintura. Me sirve, además, para forzar inicios diferentes al lienzo en blanco que siempre provoca inesperados y agradables resultados. La incomodidad me parece fundamental a la hora de enfrentarte a una obra. Es como si trabajaras sobre una estrecha plataforma de la que te puedes caer en cualquier momento y de ahí creo que suelen salir los resultados más sorprendentes.

Place I want to go, 2014.
10 piezas de madera y metacrilato.
© La artista.

¿Cómo suele ser tu proceso creativo?

Un cuadro es único y, por tanto, difícil de repetir o imitar. Un grabado parte de una estructura consolidada, pero el proceso de introducción de acuarela o dibuja lo convierten en único una y otra vez. Es como unas variaciones musicales sobre un tema: parece que escuchas siempre algo que te suena desde el primer momento, pero todo es diferente conforme se avanza. Al final, cuando el primer tema se repite, lo entiendes todo. Me sirve también para que mi trabajo no consista en una serie de pautas conocidas de antemano y haya bastante espacio para el descontrol y la sorpresa. Yo decido cuando hay que poner todo bajo control y cuando los niños pueden salir al recreo y gritar y correr lo que les apetezca.

Y ¿cuáles son tus influencias más directas? ¿Qué artistas y elementos te inspiran?

La naturaleza es infinita, irrepetible y fuente constante de inspiración. Todo en ella nos parece perfecto, irremplazable, definitivo y cada uno elige la manzana que le apetece: algunas están podridas, otras sencillamente prohibidas, otras son dignas de cualquier lienzo de Cézanne. La posibilidad de elegir en un supermercado infinito es la máxima fuente de satisfacción para un artista. Sobre los demás, no sé, es algo parecido a lo de la naturaleza: cada uno tiene su micromundo, su forma de interpretar el mundo, sus estilos de mentir y de soñar. Me quedo con lo que mi forma de interpretarlo y mis apetencias me piden en cada momento. También mis influencias son extremadamente cambiantes.

Cronografía II, 2013.
Aditivas y punta seca sobre metacrilato, 
iluminada con acuarela y grafito.
© La artista.

En muchas de tus obras prima la gestualidad y la abstracción. ¿Cómo definirías tu misma tu trabajo? 

Pues eso, la naturaleza, la observación, la compleja experiencia que Winston Churchill veía en el proceso de ver y mirar, elegir colores y plasmar la realidad en una superficie. Nuestros tiempos han decidido que la realidad sólo sirva como lejana inspiración y en eso estoy: gestos que lejanamente recuerdan a algo, imágenes imposibles que surgen de imágenes reales… En fin.                                                     

Por otro lado, este año participas en el festival Miradas de Mujeres. Aprovechando la ocasión, nos gustaría saber cuál es tu opinión sobre la situación de la mujer en el sector de las artes visuales.

Creo que sigue vigente la máxima de Virginia Woolf sobre la necesidad de disponer de habitación propia para dedicarte al mundo de la creación. A partir de ahí, existen varios factores, entre los que destacaría el talento y la suerte. Combinados sabiamente en un hermoso cóctel con paraguitas de colores y vaharadas de humo flotando sobre el vaso, es posible ser feliz dedicándose a esta locura, se llame uno hombre o mujer.

Dentro del festival, presentas una exposición en el espacio Yolanda Ochando (Málaga) donde muestras tu proyecto “Laberinto”. ¿En qué consiste esta serie de obras?

En reivindicar tanto la peligrosidad como la emoción de un espacio insondable como es el laberinto: una puede enfrentarse a él como lugar del que salir inmediatamente o como espacio novedoso que, en cada esquina, abre nuevas puertas a mundos desconocidos. Volviendo a la primera pregunta, creo que el espacio donde vivo es uno de los mayores laberintos de ese espacio artístico que llamamos Europa.

Laberinto, 2013.
Técnica litográfica sobre plancha micrograneada.
© La artista.

¿Qué proyecto futuro tienes ahora en mente?

Cádiz y Madrid, Madrid y Cádiz: Brita Prinz en Madrid y Rivadavia en Cádiz, dos espléndidas oportunidades para dejar un rato de bucear y tomar aire fuera de las cuatro paredes, algo laberínticas, del estudio.

Podéis visitar la página web de Fátima pinchando AQUI

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