sábado, 1 de febrero de 2014

Entrevista … a Marta Álvarez y Pedro Gallego de Lerma, equipo de La Gran

Siento mucho no haber actualizado el blog desde hace un tiempo. He estado dos semanas fuera de España y alejada de cualquier tecnología avanzada que me ayudara a acceder a internet, pero por fin estoy de vuelta con muchas fuerzas y con ganas de escribir sobre muchos proyectos e ideas. 

Hoy mismo quiero hablar de un negocio que me encanta, La Gran. Nació hace ya unos años y sus socios pretende acercar el arte a todo aquel que quiera convertirse en un pequeño mecenas. Para conocer (y entender) más en profundidad este proyecto, he  querido entrevistar a dos miembros del equipo, Pedro Gallego de Lerma y Marta Álvarez… ¡Espero que os guste!

¿Quiénes formáis el equipo detrás de La Gran?

Pedro: Somos un equipo muy muy pequeño. El día a día lo llevamos Marta Álvarez, que en teoría trabaja media jornada, y yo (Pedro Gallego de Lerma), que estoy full-time. En la sombra, como socias, están Kristine Guzmán y Marina Núñez. Pero hay trabajo para un equipo mayor, y queremos que La Gran crezca, pero nos bloquea la  falta de financiación. ¿Puedo decir que buscamos socios? 

¿Cómo y cuando surgió la idea de crear esta empresa?

Pedro: La idea surgió hace varios años, en conversaciones con amigos artistas, casi siempre en el ámbito de ferias o exposiciones internacionales a las que asistíamos. Nos incomodaba tener que conformarnos con “admirar” obras de artistas de nuestro propio entorno que por cuestiones económicas no podíamos “poseer” cuando claramente éramos los destinatarios ideales por generación y afinidad.

A partir de ahí vimos la necesidad de plantear una alternativa a ese poder absoluto del mercado del arte tal como estaba planteado, capaz de arrebatarnos —en muchos casos sin participar de su reflexión— todo el trabajo de los creadores que realmente nos pertenecían. 

Nos pareció imprescindible crear piezas asequibles a partir de ediciones grandes o abiertas, que facilitaran a personas como nosotros mismos participar del proceso de producción.

¿De donde surge vuestro nombre?

Pedro: La Gran no alude a nada. Nos gustó que algo modesto en origen y sin pretensiones comparado con el mercado del arte se definiera como Gran. Es un pequeño chiste, pero también nos encantó su sonoridad, que se entienda en otros idiomas y el hecho de que no signifique nada si no lleva un sustantivo detrás… la gran ¿qué?

¿Qué es lo que ofrecéis?

Pedro: La Gran es una editora de arte que busca acercar a un público amplio el trabajo y la reflexión de artistas destacados a cuya obra en la mayor parte de los casos solo pueden aspirar los grandes coleccionistas. Para ello producimos objetos y piezas de arte asequibles que ellos diseñan específicamente para nosotros en continuidad con su obra y que comercializamos de forma directa o en galerías y tiendas de museos.

Elegimos trabajar con artistas porque valoramos su mirada heterodoxa y su capacidad para contar la realidad de forma diferente, y producimos ediciones amplias de objetos de todo tipo, pero principalmente útiles, con los que buscamos hacer más accesible la adquisición y disfrute directo de arte. Para que todos los interesados por él, y no solo unos pocos, puedan disfrutar del arte que se hace en este momento.

Nos gusta decir que pretendemos contagiar a la vida cotidiana la fuerza y la originalidad de las pinturas, esculturas, videocreaciones o instalaciones de artistas cuya obra nos provoca por su intensidad.

Especimenes, de Laura Salguero.

¿Seguís algún proceso de selección a la hora de elegir a los creadores con los cuales colaboráis?

Pedro: En el arranque del proyecto todos los artistas han salido de mi entorno personal: creadores pertenecientes a mi generación, que empezaron a trabajar en los 90, y que van teniendo obra en colecciones muy importantes, como la del MNCARS, el MUSAC, Artium..., y con muchas conexiones entre sus trabajos y reflexiones. Artistas cuya obra hemos seguido en exposiciones y ferias y ha marcado nuestro modo de entender y relacionarnos con el arte.

Desde hace unos meses, con las últimas ediciones vamos abriéndonos a otros artistas más jóvenes, con menos presencia en colecciones, pero que comparten con los primeros la fuerza y la intensidad de su obra, muchas veces política o comprometida y que siempre cuenta cosas.

Marta: No esperamos a que nos lleguen las propuestas (aunque llegan muchas): las buscamos y las pedimos solo a la gente que nos interesa. La Gran es un proyecto comisariado, no se va configurando de forma improvisada.

¿Cómo es el proceso de creación con los artistas?

Pedro: A partir de las primeras ideas empezamos a trabajar su formalización: características, materiales, tirada, embalajes... Mientras, busco dónde y cómo producirlo (por supuesto siempre cerca, no lo mandamos a Asia), salvo que sea el propio artista quien haga las piezas. Suele ser un proceso dialéctico y lento, en el que a menudo me implico a fondo con el artista. Pero también duro y complejo, y a veces, cuando estoy agotado, me dan envidia otros proyectos “similares” que seleccionan y revenden obras de pequeño formato enteramente realizadas por sus artistas. La diferencia, y me parece muy notable, es que nosotros editamos y producimos con todo lo que eso implica.

Tattos El Bosco, de EstudioLaGran.

¿Dónde podemos encontrar los objetos que editáis?

Pedro: La idea inicial era comercializar online y en tiendas de museos. Nos parecía que aquí encontraríamos a todo nuestro público objetivo. Por muchas razones –que supongo tienen en general que ver con “la crisis”– las tiendas de museo han dejado de ser los lugares donde se encuentran productos relacionados con lo que se expone dentro. Hay un desfase tremendo entre las salas y sus estantes. Por ello, las galerías, muchas de las cuales al principio nos veían con cierto recelo, han pasado a ser nuestros mejores lugares de venta. Porque se da la paradoja de que un proyecto que planteamos para la gente “normal”, para la clase media que nunca se había imaginado comprando arte, está siendo mejor recibido por pequeños coleccionistas, gente habituada a poseer arte. Esto puede tener que ver con nuestros errores de comunicación offline, y aún tenemos que analizarlo despacio, pero tenemos claro que vamos a seguir insistiendo en ese público joven y no acostumbrado a comprar arte.

Corazón, de Rosalía Banet.

¿Qué proyectos tenéis ahora en mente?

Marta: Estamos repensando muchas cosas.

Pedro: Sí, ¡muchas! Por un lado, queremos incidir en algo que ha empezado desde que está Marta, que es la realización de proyectos que envuelvan de sentido nuestras propuestas. Queremos seguir produciendo arte, pero necesitamos que se entienda nuestra propuesta antielitista y eso solo se consigue con más contexto.

Además, vamos a abrir un poco el concepto de edición que hemos trabajado hasta ahora. Seguiremos produciendo objetos de forma mayoritaria, pero junto a ello vamos a hacer pequeñas series de obra gráfica o de fotografía en diferentes formatos, soportes y presentaciones. El objetivo es tratar de contar con más piezas y que sean más entendibles por el gran público como piezas de arte.

Respecto a proyectos de objetos, ahora mismo hay uno en marcha, que es la “Marca Spanien” de Julio Falagán que presentamos en la Feria Cuarto Público. Se trata de una colección de objetos de merchandising realizada a partir de su pieza que representa una bandera de España colonizada por el escudo alemán, con la que nos gustaría poner un poco patas arriba muchos conceptos establecidos (no solo respecto a nuestra identidad política sino también al papel del artista en ese gran mercado de imágenes y objetos que se venden en un mundo que a veces nos parece paralelo pero es el mundo real).

Y otro proyecto que nos ilusiona bastante en este momento es el espacio físico en el que participaremos en Madrid a partir de Marzo: Serendipia. Serendipia será casi nuestra sede física. En esta tienda-galería mostraremos todas nuestras piezas, haremos presentaciones y sobre todo, podremos desarrollar alguno de los proyectos de contextualización de los que hablábamos antes.

¿Qué supone para vuestro negocio un momento económico como el actual y con qué iniciativas intentáis contraatacar esta crisis?

Pedro: Para nosotros es devastador. Dirigir un proyecto como este a una clase media que desaparece y tiene obviamente otras prioridades es muy complicado. Si a eso le sumas la permanente lucha contra ese lugar común tan extendido de que el arte es solo para los ricos comprenderás que no es una tarea fácil. Pero si pensáramos en lo fácil habríamos montado otro negocio. Este es fascinante, y además es un reto. Por eso nos vamos reinventando a cada paso. Como te decía antes, ahora estamos cambiando levemente la política de ediciones abiertas con la que empezamos. Es un hecho que al final las tiradas son cortas, por lo que estamos empezando a “confesar” desde el principio que muchas piezas son ediciones limitadas. También vamos a hacer tiradas muy cortas de piezas que queremos enfocar a nuestro público más fiel a través de una campaña de socios que lanzaremos en unas semanas. No descartamos hacer un crowdfunding, aunque es algo que queremos meditar mucho.

Marta: Pero la iniciativa fundamental para contraatacar la crisis que más nos preocupa, la de la falta de educación en el arte y el desconocimiento del papel fundamental de los artistas contemporáneos, es la que comentábamos antes: hacer proyectos (exposiciones, talleres, presentaciones, encuentros, #tweetvermús) que rompan las barreras que aún encuentra el arte contemporáneo...

Pedro: Sí, y amplíen la élite de los que como Dora García dice “saben que el arte es para todos”.

Marta: Ahora mismo, por ejemplo, estamos preparando dos proyectos para el Festival Miradas de Mujeres. Vamos a comisariar y desarrollar una exposición de Laura Salguero en La Atómica (Valladolid) y estamos construyendo una web para un proyecto online que se llama Mujer.NODO y que incluye dos #tweetvermús.

Reloj Dormido, de Los Profesionales.

Por otro lado, ¿qué uso hacéis de las nuevas tecnologías y las redes sociales?

Marta: Nos interesa estar presentes en las redes sociales por varias razones. Por un lado, como es obvio, para dar a conocer nuestras piezas. Pero no sólo eso, también tenemos un especial interés en favorecer la democratización del arte y para ello aportamos nuestro pequeño grano de arena también en las redes. No sólo favorecemos contextos digitales en los que debatir sobre cuestiones relacionadas con el arte contemporáneo y la necesidad de romper con el elitismo que lo envuelve –al menos para la opinión social– sino que además buscamos difundir todo tipo de noticias o documentos que nos resultan relevantes al respecto. De la misma forma que tratamos de difundir la obra de los artistas que trabajan con nosotros o en la misma línea que nosotros lo hacemos.

Así pues, utilizamos twitter para participar en debates online como #cultura18 o nuestro #tweetvermu; hacemos seguimiento de conferencias, ferias y cursos y nos ponemos en contacto con gente muy interesante. También utilizamos Facebook y Pinterest y, además, tenemos un blog en el que vamos manifestando nuestras opiniones y haciendo crónicas de los proyectos que realizamos.

De vez en cuando experimentamos y utilizamos alguna otra red, como Vine o como Vizify recientemente, que tiene un resultado visual muy interesante.

Por ultimo, ¿qué consejo(s) daríais a aquellas personas que quieren comenzar desde cero una iniciativa cultural en estos momentos?


Pedro: Hay muchos tipos de iniciativas culturales, pero para los que se atrevan con un proyecto de carácter empresarial le diríamos que tengan ideas y capacidad de sufrimiento... y que no tengan miedo a equivocarse. Y una más prosaica: que tengan un cierto respaldo económico.

Dark Delicate, de Marta Serna.

Para más información sobre La Gran, podéis visitar su página web pinchando AQUI.

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