jueves, 25 de abril de 2013

Coque y Queco... capítulo 2

Hace ya unos meses os presente el primer capítulo de Coque y Queco, una serie-web musical realizada por mi hermano Jorge y unos amigos. Esta semana se ha presentado en youtube el segundo capítulo y no quería dejar pasar más tiempo sin compartir con vosotros este vídeo. ¿Qué os parece?



Título: Coque y Queco / Capítulo # 2.
Año: 2013.
Duración: alrededor de 6.10 minutos. 

YONOHESIDO PRODUCCIONES. 
Creado por Pablo Tébar, Carlos de Pando, Jorge Valdano y Alberto Manzano.
Guión de Pablo Tébar y Carlos de Pando.
Música compuesta por Jorge Valdano y Alberto Manzano.

martes, 23 de abril de 2013

Políticas de la cultura en América Latina

Siento mucho no haber actualizado el blog en todos estos días pero estoy en Argentina y mi acceso a internet es bastante limitado. Sin embargo, hoy mismo he podido disfrutar de unas horas conectada a la red y he encontrado un pequeño documental muy interesante sobre las políticas culturales en varios países de Latinoamérica.... Para realizar dicho video, se entrevistaron a una serie de políticos, academicos, artistas y responsables culturales de México, Perú y Chile que reflexionaron y opinaron sobre la relación entre arte, cultura y poder. ¡Espero que podaís tener un momento para verlo!

sábado, 13 de abril de 2013

Una biblioteca en el metro de Nueva York

Gracias al Blog del Diseño, he conocido una campaña de publicidad muy buena realizada por Max Pilwat, Keri Tan y Fedri Rodriguez. Estos tres estudiantes de la Miami Ad School de dieron cuenta de que las bibliotecas públicas neoyorquinas estaban cada vez más vacías e intentaron solucionar este asunto (o al menos reducirlo). Su propuesta era sencilla: acercar la lectura a los usuarios del metro con la intención de motivarles para que visitaran dichas bibliotecas. 

Para ello, crearon unos posters que introdujeron en diversos vagones de tren. Gracias a ellos y al uso de la tecnología NFC, los usuarios podían tener acceso a una aplicación usando sus dispositivos tecnológicos. Esta aplicación les permitía leer unas diez páginas de una serie de libros durante su trayecto y, tras esas páginas, la misma aplicación les informaba en que biblioteca podían conseguir ese libro de forma gratuita. 




Para terminar, os dejo aquí abajo un video en el cual se explica esta campaña de forma más detallada. La cultura necesita más propuestas como estas...


viernes, 12 de abril de 2013

Conferencia "Museos y su entorno", de Diana Alderoqui

Diana Alderoqui, que trabaja en el departamento de educación del Bloomfield Science Museum (Israel), participó en el II Congreso Museos en la Educación organizado por el Museo Thyssen Bornemisza y celebrado el pasado mes de noviembre. En este evento, presentó una conferencia llamada Museos y su entorno... Para que podaís disfrutar de ella, os dejo aquí abajo el video de dicho acto que espero que os guste. 

martes, 9 de abril de 2013

Realidad elástica: el arte y el espectador


ARTICULO PUBLICADO EN LABlog, EL BLOG DE BLOGGERS DE LABoral


I. Introducción.

El pasado 15 de marzo se inauguró la exposición Realidad elástica en el LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, como ya nos informo la bloguera Marta Lorenzo en su artículo Realidad elástica: un juego entre lo virtual y lo real hace unas semanas. 

Con esta exposición, el centro gijonés pretende mostrar el trabajo de una serie de artistas que han experimentado con los nuevos medios tecnológicos para hacer real lo virtual. Y es que las nuevas tecnologías se han convertido en elementos fundamentales para el arte (y los artistas) de nuestros días.

Es verdad, sin embargo, que la relación del arte con la ciencia y la tecnología no es algo típico únicamente del último siglo, sino que ha existido siempre a lo largo de la historia con mayor o menor intensidad. El propio Juan Crego, profesor de audiovisuales en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco, comentó ya lo siguiente hace unos años:

“el arte occidental nunca ha estado realmente alejado de lo tecnológico, sino que ha evolucionado paralela e inseparablemente de la tecnología del momento, que desde ese punto vista siempre ha sido "nueva".” (1)

Tenemos que recordar como, por ejemplo, en la Grecia Antigua existía un solo término para denominar arte y técnica, tekhne. Además, aspectos como la aparición de numerosos pigmentos y colores a lo largo de los años, el desarrollo de conceptos como la perspectiva y la geometría o el nacimiento de inventos como la imprenta han ayudado al desarrollo de la historia del arte.

Pero a pesar de esto, ha sido a partir de finales del siglo XIX - principios del XX cuando la relación entre ambos ámbitos (arte y técnica) se ha hecho más evidente. De hecho, a lo largo del último siglo han nacido y se han desarrollado elementos como la fotografía, el cine, la televisión, el video o internet. Estos han revolucionado rápidamente la forma no solo de representar, sino de mostrar, comunicar, diseñar e imaginar. Además han transformado las nociones tradicionales de autor, obra e, incluso, espectador.

En este pequeño artículo, nos centraremos en el nuevo rol del espectador a través del ejemplo de algunas obras artísticas expuestas en Realidad elástica.

II. Los espectadores: pasivos vs. activos. 

En las últimas décadas, las rápidas (y vertiginosas) innovaciones han cambiado la forma en que los propios espectadores pueden relacionarse con el arte y la cultura. Históricamente, el visitante de un museo tenía un rol fundamentalmente pasivo y solo se dedicaba a mirar en la distancia las piezas artísticas que se exponían delante de sus ojos. Eran auténticos voyeurs que recibían información de forma unidireccional. Pero en el último siglo, el papel de los espectadores se ha modificado: las últimas innovaciones tecnológicas han ayudado a que estos sean más activos y curiosos. En las últimas décadas ha surgido incluso un nuevo arte, el llamado interactivo, en el cual se permite que el propio espectador se involucre y participe físicamente en el desarrollo de la pieza.

Con la intención de definir exactamente qué es una obra interactiva, los especialistas Mariono Sardón y Laurence Bender comentaron hace tiempo que esta “(…) debería ser pensada no tanto como un objeto clausurado con una forma dada, sino más bien como un sistema de relaciones de interacción siempre cambiante, dinámico. Durante el modelado de una obra interactiva, el artista define un conjunto de interacciones iniciales; define que se vinculará con qué y de qué modo: define reglas de juego. El vínculo, la conexión misma toma estatuto de obra dejando al participante el propio desarrollo de tales reglas de juego” (2). En resumen,  una obra de esta tipo es un campo abierto en el cual el espectador es protagonista principal.

En el marco de estas palabras, podríamos destacar dos obras fundamentales expuestas en Realidad elástica en las cuales la interactividad del espectador es claramente necesaria para el disfrute final de la obra (e incluso para su existencia). Estas piezas son Hand-held de David Rokeby y Tempo Scaduto de Vincent Ciciliato.

La primera de ellas es una instalación que, a primeras, sorprende al espectador ya que consiste en un espacio aparentemente vacío. Solo revela su contenido al detectar las manos de los visitantes: cuando estas se mueven alrededor del espacio, una serie de imágenes de objetos reales como pastillas, cartas o monedas aparecen en la piel. Nuestras manos se convierten así en agentes activos con las cuales exploramos aquel mundo que en un principio se nos ocultaba.

Con esta pieza, parece que se quiere reflexionar sobre la importancia del cuerpo humano para acceder a la información y a la comunicación tecnológica: nuestras manos son importantes en la actualidad por haberse convertido casi en ramificaciones tecnológicas capaces de controlar y hacer funcionar pantallas táctiles, ordenadores, smartphones y otros aparatos (3).


La segunda obra anteriormente mencionada es Tempo Scaduto. Esta es una instalación interactiva en la cual el artista presenta una serie de escenas de asesinatos y crímenes ocurridos realmente en Palermo, Sicilia. Gracias a esta obra, el espectador es capaz de enfrentase a una serie de escenas crueles y trágicas en las cuales es el protagonista principal: simplemente con su dedo, puede apuntar y disparar a una serie de objetivos humanos sin saber claramente si estos han sido asesinados realmente o no. Los participantes se encuentran ante una situación en la que deben posicionarse tanto física como intelectualmente y reflexionar sobre la moralidad del acto que esta ocurriendo ante sus ojos (4).

Foto: Marcos Morilla.

Como se puede ver, estas piezas presentan una nueva forma de relación entre arte y visitante en la cual la comunicación no es solo unidireccional (de la obra al espectador). Por el contrario, se busca que todos los visitantes contesten a los estímulos expuestos y se conviertan en entes activos. Por fin, el visitante ya no es un ser vacío que solo recibe información, sino que también quiere (y debe) responder, actuar y posicionarse.

Debido a este cambio de rol, el espectador pasa a convertirse en usuario ya que no solo ve la obra a la distancia, sino que participa en ella. El propio Rodrigo Alonso, profesor y comisario independiente, así lo refleja:

“El participante de una instalación interactiva no puede llamarse espectador. Su relación con la pieza ya no se basa en la contemplación, sino que requiere un compromiso mayor: no sólo visual o intelectual sino también físico. Las
instalaciones interactivas parten de un estado potencial que no se pone en marcha hasta que alguien lo activa, manipula o interfiere. Sin las acciones concretas del visitante, la pieza permanece en un estado de latencia, en un estado germinal incapaz de completar las posibilidades de las que la ha dotado su creador. Por tal motivo, hay que hablar de usuarios y no de espectadores: los participantes de una obra interactiva deben hacer uso de ella, operarla, estimularla; de otra manera la pieza carece de todo sentido y función” (5).

Pero aparte de este papel de usuario, también es posible pensar que este nuevo tipo de espectador es capaz de convertirse en co-autor de la propia obra que está expuesta. De hecho, muchos trabajos están prácticamente inacabadas y el artista delega en el público la responsabilidad de terminar (o reinterpretar) la pieza. El mismo Alonso definió esta idea:

“en realidad se trata de una co-autoría entre el artista y el usuario: el primero establece los parámetros que proporcionan las posibilidades de interacción, el segundo actualiza esas posibilidades dando forma final a la experiencia estética. (...) De este modo, el tradicional proceso de obra de arte orientada al objeto deja lugar a la relación, lo que media entre la obra y el espectador o entre las partes formales de una obra, las cuales son constantemente redefinidas por el participante” (6).

Con estos nuevos roles, los museos e instituciones culturales tiene que abandonar las formas tradicionales de exposición y buscar nuevas vías que se adapten a las actuales necesidades de los visitantes y de las obras (y a sus nuevas formas de comunicarse). En este sentido, LABoral Centro de Arte y Creación Industrial ha sabido relacionarse con las obras tecnológicas y adaptarse a un nuevo mundo que ya esta aquí… bravo.  

III. Notas

1.     Lourdes Cilleruelo y Juan Crego. Algunas cuestiones sobre arte y tecnología, publicado en Vector (E-zine) en febrero del 2003. Documento disponible en el siguiente link: http://www.virose.pt/vector/b_03/lourdes.html

2.     M. Sardón y L. Bender, “Una aproximación a las obras interactivas como un sistema dinámico complejo”, en Interactivos. Espacio, Información, Conectividad. Programa de Arte Interactivo I 2005. Espacio Fundación Telefónica, Buenos Aires, 2006.

3.   Descripción completa de la obra en http://www.laboralcentrodearte.org/es/recursos/obras/hand-heldMás información en www.davidrokeby.com/handheld.html

4.     Descripción completa de la obra en http://www.laboralcentrodearte.org/es/recursos/obras/tempo-scaduto

5.     Rodrigo Alonso. “Algunas propiedades de las instalaciones interactivas”, en Interactivos. Espacio, Información, Conectividad. Programa de Arte Interactivo I 2005. Espacio Fundación Telefónica, Buenos Aires, 2006. Palabras también mencionadas en la página 20 de La dimensión educativa en los museos de arte y centros culturales, documento que se puede encontrar en el siguiente link: http://sic.conaculta.gob.mx/documentos/982.pdf

6.     Idem, p. 21.

jueves, 4 de abril de 2013

Arquitectura: el puente de Luis I, en Oporto

Sé que suelo escribir pocos articulos sobre arquitectura. Aun así es un ámbito que me encanta y de vez en cuando creo necesario publicitar alguna construcción digna de ver. 

Esta pasada Semana Santa tuve la oportunidad de irme unos cuantos días a Portugal para desconectar y visite la ciudad de Oporto, que no conocía. Y aunque fui sin muchas espectativas, tengo que decir que la ciudad me encanto. Es verdad que es menos cosmopolita que Lisboa y algo más decadente, pero tiene un toque melancólico que enamora (al menos en mi caso). 

© Art Gossips

Uno de los lugares más emblematicos de la ciudad es el puente Luis I, que se encuentra sobre el rio Duero y une la ribera de Oporto con el cais de Vilanova de Gaia. Este puente y sus alrededores es, quizás, una de las panorámicas que más me impresiono y, por ello, no he querido dejar pasar más tiempo sin contaros brevemente su historia.

Todo comenzo en febrero de 1879 cuando el Gobierno portugues decidió celebrar un concurso internacional para construir un puente metálico que sustituyera al existente (pero ya obsoleto) Ponte Pênsil. 

El ganador de dicho concurso fue la propuesta de la empresa Société Willebroeck, del ingeniero belga Théophile Seyrig. Este ya tenía una interesante trayectoria a sus espaldas, ya que había sido diseñador, director de proyectos y socio de la empresa Gustave Eiffel y Cia., fundada por el ingeniero francés Gustave Eiffel, e incluso había diseñado el puente del ferrocarril María Pía (también en Oporto).

Ahora Seyrig tenía la responsabilidad de proyectar y construir este nuevo puente. Su construcción comenzó en 1881 y en ella se emplearon 3000 toneladas de hierro y 369.000 dólares. Después de cinco años de trabajo, la estructura se inauguro el 31 de octubre de 1886 convirtiendose en todo un icono de la ciudad. 

Pero ¿cómo es su estructura?  David Moreno lo explica muy bien en su blog Obracivil.info: 


"Un puente construido con hierro forjado con uniones roblonadas y con dos tableros metálicos a dos alturas. El superior, con cerca de 390 metros de longitud y una cota de 62 metros sobre el río, y el inferior con 174 metros de longitud y una cota de 10 metros sobre el río. Ambos soportados por un arco metálico de media vuelta, de 172 metros de luz y una flecha de 44,6 metros en su intradós y un peso total de 3.045 toneladas. El tablero inferior, queda suspendido de 4 tirantes dobles de hierro forjado, rigidizados con cruces de “San Andrés”. El tablero superior está formado por una viga continua de celosía metálica y el arco central es también una celosía de sección variable. Los estribos son de piedra y el arco descansa sobre articulaciones. La estructura fue el puente con un arco de hierro forjado más alto del mundo, y aún en la actualidad, sigue siendo uno de los más altos. Sería uno de los últimos puentes metálicos construidos en hierro forjado, dejando paso a la construcción con acero."
Artículo completo pinchando AQUI.

Para aquellos interesados, os dejo unas fotos que realice de este puente y de los alrededores. Espero que os guste y os animeis a visitar la ciudad.... Muy recomendable.