domingo, 1 de diciembre de 2013

¿Por qué el MoMA compró PACMAN para su colección?

Hace justo un año el Museum of Modern Art de Nueva York adquirió los códigos informáticos de 14 videojuegos entre los que estaban Pac-Man (1980), Tetris (1984) o The Sims (2000). Los responsables de este museo querían coleccionar una nueva categoría de obras y la compra de estos títulos era solo el principio. 


Esta adquisición causó un gran revuelo en el sector y muchos especialistas se preguntaron si los videojuegos podían ser considerados arte o si debían formar parte de la colección de un gran museo. No podemos olvidar dos artículos importantes que aparecieron en contra de la decisión del museo como Sorry MoMA, video games are not artescrito por Jonathan Jones para The Guardian,MoMA has mistaken video games for art, realizado por Liel Leibovitz para The New Republic.

A pesar de opinones como las de Jones o Leibovitz, el equipo del museo defendió su decisión con uñas y dientes. La propia Paola Antonelli, responsable del departamento de arquitectura y diseño, escribió un artículo en el cual decía lo siguiente: 


Are video games art? They sure are, but they are also design, and a design approach is what we chose for this new foray into this universe. The games are selected as outstanding examples of interaction design—a field that MoMA has already explored and collected extensively, and one of the most important and oft-discussed expressions of contemporary design creativity. Our criteria, therefore, emphasize not only the visual quality and aesthetic experience of each game, but also the many other aspects—from the elegance of the code to the design of the player’s behavior—that pertain to interaction design. 

Antonelli también dio una conferencia en mayo de este año defendiendo las razones  de esta adquisición. 


Personalmente no considero que los videojuegos sean arte pero comprendo que un museo con tanta historia como el MoMA compre algunos de ellos. Por mucho que no queramos, los videojuegos tienen un papel importante en la cultura popular actual y son herramientas fundamentales en esta era digital en la cual nos encontramos. 

Además, alguno de sus protagonistas se han convertido en parte de nuestras vidas: las sencillas figuras del Comecocos o las formas geometricas del Tetris, por ejemplo, son elementos muy conocidos por gran parte de la sociedad y sus diseños están ya dentro de nuestra memoria visual. 

Por todo esto, ¿por qué un museo no puede comprar videojuegos y conservarlos para el futuro como parte de nuestra historia digital?

4 comentarios:

  1. Estupendo post! Como bien dices, estos videojuegos forman parte de nuestra historia, y por ende de la memoria colectiva de tanta gente... El concepto de museo se está transformando y hay que verlo desde otra perspectiva... jugar a pacman es una experiencia, incluso estética... además los juegos y la gamificación son herramientas muy útiles en un museo... por otro lado qué pasa entonces con el arte digital? Saludos, Guillermo Miranda

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    1. Totalmente de acuerdo…. Son parte de nuestra historia y piezas de diseño interactivo a tener en cuenta! Y como bien dices, jugar es toda una experiencia. :)

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  2. Los videojuegos forman parte de la sociedad del presente, los museos hacen bien al incluirlos en sus colecciones, pero ¿por qué en un museo de arte? La respuesta es por la experiencia estética, como dice Guillermo.

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    1. Mil gracias por escribir….. :) realmente son experiencias interactivas a tener en cuenta! :)

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