miércoles, 24 de julio de 2013

La mina y su sonido: buscando los murmullos

Artículo publicado en LABlog, blog de bloggers de LABoral.

1. RESUMEN.

La mina y su sonido es una iniciativa con la cual se pretende revalorizar la importancia de los murmullos, los ruidos, los ecos. En este artículo, definimos este proyecto y hablamos con alguno de los participantes.

Foto de Juanjo Palacios.

2. INTRODUCCIÓN.

Hace solo unas cuantas semanas, varios amigos nos planteamos una pregunta bastante curiosa (y algo sombría): si perdiéramos alguno de los sentidos, ¿cuál de ellos preferiríamos no tener, la vista o el oído? Casi todos contestamos lo mismo: elegiríamos ver a oír, aunque esto nos privara de disfrutar de aspectos tan esenciales como la música.

Creo que la razón para esta elección es sencilla. La sociedad actual está demasiado influenciada por la cultura visual: estamos acostumbrados a ver, observar o mirar y nos fiamos de lo que nuestros ojos nos transmiten. Pero a la hora de enfrentarnos a los sonidos, nos sentimos indefensos si no existe apoyo visual… Gozamos de poca memoria sonora y tenemos miedo cuando escuchamos un sonido desconocido que no sabemos de donde proviene.   

Quizás con la intención de dar más valor al sentido del oído, el año pasado se  celebró la primera edición de El arte y su sonido. A través de esta iniciativa se invitó a varios artistas a que realizaran un retrato sonoro del centro LABoral cuando sus salas estaban abiertas durante la exposición de arte sonoro Visualizar el sonido. Estos registraron no solamente los ecos, murmullos y rumores cotidianos de la institución, sino también los sonidos que surgían de las obras presentes en la muestra. Las piezas finales no fueron expuestas pero quedaron como un documento sonoro digno de escuchar. 

Tras el éxito de la primera edición, este año se ha querido repetir la iniciativa pero, en este caso, bajo el título La mina y su sonido: los cuatro artistas participantes han querido alejarse del centro cultural para visitar lugares con gran tradición en Asturias, los pozos mineros. Buscan componer piezas con sonidos grabados en las propias minas y en entorno, piezas que serán expuestas en la exposición Aprendiendo de las cuencas.

Para conocer este proyecto más a fondo, he querido aprovechar la oportunidad de entrevistar a algunas de las personas involucradas y así conocer su opinión. Espero que disfrutéis.  

3. ENTREVISTA A JOSÉ MANUEL COSTA.

Costa (Madrid, 1949) es un critico y comisario de artes visuales y sonoras. Comenzó su carrera en programas radiofónicos y desde entonces ha organizado importantes exposiciones y ha colaborado con numerosas publicaciones especializadas.

Gracias a su gran interés por el arte sonoro, ha sido el coordinador de las dos ediciones de este proyecto junto con Juanjo Palacios. Os aconsejo leer y disfrutar.

Estamos en un mundo en el cual la vista domina nuestros sentidos. Ante esta situación, ¿qué pasa con el sonido?
Creo que podemos empezar por negar la mayor: seamos o no conscientes, el sonido (natural o -las más de las veces artificial-) es mucho más omnipresente que la imagen. Desde que hace más de cien años se introdujo la reproducibilidad del sonido, este no ha hecho más que ir ocupando espacios que van desde el despertar con una radio a estar todo el día inmersos en sonidos o ruidos. Pienso que, por la mera fuerza de los hechos, somos cada día más conscientes de ello.
Este proyecto apoya la creación de obras que pueden estar dentro del género del soundscape. ¿Cómo definirías este término a aquellos que lo escuchan por primera vez?

El termino soundscape lo utiliza R. Murray Shafer a principios de los años setenta. Y es muy fácil de explicar: un soundscape es simplemente un paisaje sonoro. Por lo general, es un destilado de muchas horas de grabación en una localización más o menos limitada (una habitación, un pequeño valle) o muy extensa (una ciudad entera, el curso de un rio como el Danubio). Ese material se monta luego siguiendo determinados criterios, que pueden variar pero en general tienden a crear un ambiente o un discurrir sonoro basado en el originario.
El año pasado se realizó la primera edición. ¿Cómo surgió la idea?

El arte y su sonido comenzó como un taller, pero muy rápidamente se transformó en proyecto. La posibilidad de grabar el sonido de un centro de arte cuando este se encuentra sónicamente activado por una exposición de arte sonoro y la calidad profesional y artística de quienes se apuntaron elevaron un poco la ambición de El arte y su sonido. En efecto, las cuatro piezas finales que constituyen el proyecto, así como las remezclas que enviaron posteriormente mucho de los mejores músicos españoles, confirmaron que esta aproximación fue adecuada.
¿Cómo fue la experiencia durante esa primera edición?
Fantástica, debo decirlo. Tuvimos reuniones bastante largas donde se sentaron las bases y el marco del trabajo, se colgó absolutamente todo en el Blog del proyecto y la cooperación entre los diferentes artistas fue total. Fue una muestra de que se pueden lograr grandes resultados con medios muy limitados pero con una hoja de ruta clara, discutida y asumida por unos participantes que actúan con entusiasmo, sensibilidad e inteligencia.

Esta año se repite la actividad pero esta vez se cambia de lugar. ¿Por qué se eligió visitar yacimientos mineros este año?
El arte y su sonido tuvo lugar coincidiendo con la exposición Visualizar el sonido.  No era la intención principal, pero la idea también funcionó como un complemento a la exposición. Este año se nos planteó trabajar a partir del proyecto expositivo Aprendiendo de las cuencas. Y la verdad es que no hizo falta pensarlo mucho: la mina y su entorno ofrecen posibilidades enormes en el campo de lo sonoro. Podríamos decir que, si no hubiera existido Aprendiendo de las cuencas, la mina era uno de los primeros temas que habríamos abordado.
¿Cuáles son los objetivos principales este año?
Tratar de captar el sonido de y en torno a cuatro minas, de muy diferentes características y de las cuales dos funcionan y dos están cerradas. El resultado final será un CD con cuatro piezas que dejan oír las cuatro minas más cuatro instalaciones sonoras en el seno de Aprendiendo de las cuencas.

¿Cómo elegisteis a los artistas que participan? 
Asturias es uno de los lugares de España, junto quizás a Galicia con mayor actividad en este terreno del paisaje sonoro. En esta edición permanecen dos de los artistas de El arte y su sonido (Mind Revolution y Oscar Ávila) y se han sumado otro músico asturiano (Daniel Romero) y a uno de los más interesantes fonografístas españoles (Edu Comelles, que actualmente vive en Valencia).
¿Existen algunas normas o reglas que estos deben seguir a la hora de realizar sus piezas?
Sí, muy simples y acordadas por todos.
A) Las grabaciones en sí no deben ser alteradas mediante filtros u otros tratamientos. Lo que hay es lo que sonaba.
B) Cada artista es libre de organizar esas grabaciones dentro de su composición de 15’. Cada una de las piezas tiene sentido en sí misma, pero también como parte de un trabajo común.
¿Queréis continuar esta iniciativa en el futuro? 
Sería magnífico. Aún quedan en Asturias (y otros lugares de España) muchos temas que tratar desde este punto de vista, desde el puerto a la fábrica pasando por las mismas ciudades, la fiesta…

4. ENTREVISTA AL COLECTIVO ARTÍSTICO MIND REVOLUTION.

Tras José Manuel Costa, creo que también es fundamental conocer la opinión de alguno de los artistas que participan este año en el proyecto. Entre todos los participantes, podemos destacar al colectivo Mind Revolution, formado por Eugenia Tejón y Ángel González en 2010 con la intención de explorar nuevos espacios sonoros.

Foto cedida por Mind Revolution.

Estamos en un momento en el cual la vista domina nuestros sentidos, ¿qué importancia dais al sonido?

En un mundo dominado por la imagen y que va a toda velocidad, el sonido, y en consecuencia el arte sonoro, necesita una dedicación especial y una escucha atenta, necesita tiempo. Es otra forma de ver el mundo y un estilo de vida.

Por otra parte, en cuanto a las exposiciones, el sonido casi siempre ha estado en un segundo plano asumiendo un papel de creación de ambientes o como complemento narrativo o descriptivo de la imagen. Sin embargo, con La mina y su sonido la intención es que las piezas sonoras que forman parte de la exposición tengan un carácter independiente como obras de arte sonoro. Al mismo tiempo representan un elemento más del trabajo de investigación sobre el paisaje cultural de las cuencas asturianas, que es el objetivo de este trabajo.

¿Cómo os animasteis a participar en esta iniciativa?

Nuestra colaboración anterior con el proyecto El arte y su sonido supuso una experiencia muy enriquecedora. La idea de José Manuel Costa y Juanjo Palacios de crear un espacio sonoro en torno a los sonidos que se producen en las exposiciones nos pareció una iniciativa necesaria en un centro de arte. El hecho de que nos hayan invitado a participar en ambas ediciones ha marcado nuestra identidad como grupo ya que la fonografía ha pasado a ser un elemento esencial en nuestras composiciones y conciertos.

Foto cedida por Mind Revolution.

En esta edición, se pidió a diversos artistas recoger sonidos de varias minas. ¿Qué interés veis vosotros en estos lugares?

El que los dos miembros del grupo hayamos nacido en las cuencas mineras hace que nos interese especialmente el aspecto histórico del momento que estamos reflejando. Estamos grabando unos sonidos que recogen una forma de vida en extinción y que supuso uno de los hechos más importantes en la historia de Asturias. Cada día que dedicamos a este trabajo no podemos evitar una sensación de tristeza ante la pérdida de un mundo que nos ha tocado vivir muy de cerca.

En cuanto al interés artístico, este trabajo se enmarca dentro del proyecto Aprendiendo de las Cuencas que a partir de septiembre mostrará en LABoral la forma en que confluyen y se relacionan diferentes paisajes en esta zona de Asturias. Los comisarios han seleccionado cuatro pozos mineros de modo que cada uno de ellos representa uno de estos paisajes. La mina es el símbolo más emblemático de las Cuencas y era lógico que estuviera presente no sólo desde el punto de vista arquitectónico y visual sino también sonoro. Sin embargo, será posiblemente un elemento de sorpresa ya que el sonido que todos imaginamos que debe de haber en una mina no es lo que en realidad nos estamos encontrando teniendo en cuenta el estado de desmantelamiento y cierre que está teniendo lugar.

¿Por qué elegisteis el Pozo Candín?

Los pozos fueron asignados a los artistas a partir de unas visitas de reconocimiento al principio del proyecto. Personalmente, este pozo nos interesa por varias razones: por una cuestión sentimental, ya que Ángel es de la zona, y por la gran variedad de matices y timbres que apreciamos desde el primer momento. El Pozo Candín representa el paisaje urbano, ya que está en pleno barrio de Vega en La Felguera, pero también ofrece una gran riqueza natural y rural además de los sonidos industriales de una empresa cercana, del tren que pasa periódicamente o de la parte humana de la gente que vive en el barrio y en las viviendas sociales que están en la propia boca de mina.

Foto cedida por Mind Revolution.

¿Cómo ha sido el proceso de realización de vuestra grabación?

Iniciamos la grabación en mayo y todavía seguimos en ello, si bien ya hemos iniciado la fase de composición. Aprovechando que estamos habitualmente por la zona, hemos ido recogiendo las grabaciones de campo poco a poco, dando lugar a un proceso lento y relajado. Paseamos, escuchamos y decidimos cuáles son los sonidos que identifican el lugar y lo hacen diferente al resto.

¿Con qué problemas os habéis encontrado durante el proceso de creación?

En realidad más que de problemas, deberíamos hablar de sorpresas, de sonidos inesperados producidos por la meteorología o por imprevistos, como alarmas que suenan cuando esperas grabar otras cosas o personas que te hablan cuando estás realizando un toma única e irrepetible. Quizás la máxima dificultad se produce cuando intentamos grabar las conversaciones casuales de la gente en la calle; si ven el micrófono todo se vuelve silencio.

Por último, ¿qué pretendéis que experimente el espectador ante vuestra obra?

Nuestra pretensión sería la de despertar el interés por el arte sonoro como expresión artística al mismo nivel que otras disciplinas y que la escucha de la obra produzca en el espectador una experiencia sensitiva evocadora y placentera.

Foto cedida por Mind Revolution.

Tras estas líneas, sólo nos falta cruzar los dedos y esperar que los próximos años se repita esta actividad y así destacar la importancia de los sonidos que nos rodean.

sábado, 20 de julio de 2013

¿Debe la cultura ser gratuita?


He pensado durante mucho tiempo si debía o no escribir este artículo. Sin embargo, los continuos debates en los que me he visto involucrada en las ultimas semanas me han hecho sentir la necesidad de escribir estas líneas. 

Varios amigos cercanos me han comentado en numerosas ocasiones la necesidad, según ellos, de que la cultura fuese gratuita a todos los niveles. Y personalmente creo que, en las condiciones adecuadas, esto sería estupendo. Pero tristemente no vivimos en una sociedad utópica y toda actividad o servicio cultural conlleva un coste. Alfredo Álamo confirmó esto en un artículo publicado hace ya unos años: 

"La cultura (...) no se genera de manera espontánea, aunque a muchos pueda parecerles que el acto creativo no requiera dificultad o esfuerzo. Siempre hay un gasto: aunque no contemos con los entresijos editoriales que hacen que una obra se defina, perfeccione y llegue a nuestras manos de la mejor manera posible, el gasto personal existe y suele ser más grande de lo que pensamos." (1)

Todos esos costes y gastos que genera cualquier iniciativa cultural tienen que ser cubiertos para la propia sostenibilidad del sector. Si esto no ocurriese, la producción de proyectos no podría continuar (al no haber dinero para ello) y los artistas no podrían malgastar su tiempo creando (ya que tendrían que buscar otras actividades para su sustento).

En definitiva, no creo que la cultura pueda ser gratuita en el momento actual en el cual nos encontramos. Por ello, los usuarios o espectadores debemos aprender a apreciar tanto el trabajo de los profesionales como las iniciativas creadas y trasladar ese aprecio en términos monetarios.

A pesar de todo esto, también defiendo la idea de que todo servicio o producto cultural tiene que ser accesible. El hecho de que se tenga que pagar por la cultura no significa que los precios deban ser exorbitados. Hay que buscar soluciones que atraigan a los usuarios para que estos paguen, pero al mismo tiempo buscar precios asequibles para que estos no solo se animen a consumir, sino que repitan.

Me encantaría escuchar vuestras opiniones sobre este tema.... ¿Creéis que la cultura debe (y puede) ser gratuita? Espero vuestras respuestas. 

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(1) Alfredo Álamo, "¿Debe la cultura ser gratuita?", publicado Lecturalia.com el 11 de diciembre de 2011. Texto accesible en el siguiente link: 
http://www.lecturalia.com/blog/2011/12/27/debe-la-cultura-ser-gratuita/

viernes, 12 de julio de 2013

El arte de pedir

Amanda Palmer es una artista en condiciones: cantante, música y, sobre todo, una increible actriz en cualquier escenario. En febrero de este mismo año realizó una conferencia llamada El arte de pedir en la cual habló sobre la relación del creador y su público.... Esta charla es increible y os recomiendo disfrutarla de principio a fin. Podreís aprender no solo como un artista debe relacionarse con sus fans, sino como hacer (o, mejor dicho, como dejar) que estos se involucren. 


Título de la conferencia: el arte de pedir.
Evento: ciclo de charlas organizadas por TED.
Fecha: febrero de 2013.
Video subido a youtube por Félix Buenaventura

domingo, 7 de julio de 2013

Algunas sillas del diseñador Piet Hein Eek

Como ya os informe hace tiempo, la Barcelona Design Week se celebró a finales de junio con la intención de dar a conocer un sector, aquel del diseño artístico, todavía algo desconocido para el gran público. Durante este evento, uno de los grandes protagonistas fue Piet Hein Eek, una estrella holandesa que expusó sus sillas más reconocidas en la galería Roomservice Design

Tristemente no pude viajar a Barcelona para visitar esta exposición aunque me encanta el poco trabajo que conozco de Hein Eek. Nacido en 1967, se graduó en diseño industrial en la Design Academy en Eindhoven y su trabajo siempre se ha caracterizado por unir sostenibilidad y responsabilidad social. Basandose en esos principios, ha apostado por utilizar materiales humildes y crear sus obras de forma artesana y manual.... Una forma de trabajar extraña en un mundo globalizado como el actual.

Aprovechando la reciente exposición organizada en Barcelona, hoy os muestro unas sillas suyas que espero que os gusten. ¡Quiero vuestras opiniones!











Si os interesa el trabajo de este diseñador, no dudéis en visita 
su página web pinchando AQUI

lunes, 1 de julio de 2013

Entrevista a... la artista Olalla Goméz

El pasado mes de mayo se celebró en Madrid la primera edición de Entreacto, una iniciativa a través de la cual se ponían en contacto artistas recien salidos de la facultad, galerías de arte y público general. Entre los artistas presentes me gustaría destacar a Olalla Goméz, una jovén madrileña con muchas ideas que contar. Para que conozcáis más su trabajo, os presento aquí una pequeña entrevista que espero que os guste.... Animaros y empezar a leer.

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Para comenzar, ¿de dónde vienes y cuándo empezaste a interesarte por el arte?

Vengo de la Universidad Complutense de Madrid y creo que mi interés viene de lejos. De pequeña dibujaba de manera compulsiva todo y a todos los que me rodeaban... Esa idea de dialogar con el entorno como forma de entendimiento o cuestionamiento sigue ahí.

Como artista joven, ¿cómo ves el panorama artístico en nuestro país?

Creo que en el contexto de crisis actual el sector cultural está siendo maltratado hasta límites intolerables. Como artista joven, el panorama se plantea muy duro. Lo que sí es cierto es que hay muchas ganas y gente con iniciativas nuevas y potentes.

Y ¿crees que un creador puede vivir única y exclusivamente de la actividad creativa dentro de nuestras fronteras?

Es muy difícil. Por lo general se van alternando trabajos de supervivencia, becas y premios.

Mirando ya tus trabajos, vemos que participaste en La metodología del proyecto, un workshop bajo la dirección de Antoni Muntadas en 2012. ¿En qué consistía tu proyecto Trazos del Filandón  y cómo fue colaborar con una artista como Muntadas?

El workshop fue intenso y Antoni le imprimió mucho ritmo ofreciéndonos la posibilidad de conocer León desde diversos prismas (político, urbanístico, histórico, etc.). Tras dos semanas vine a Madrid cargada de información pero sentía que no había sido tiempo suficiente para conocer realmente la ciudad. Y ese fue el punto desde el cual comencé a trabajar.

Para ello rescaté una tradición leonesa casi perdida, los Filandones, que son una forma de reunión alrededor de un fuego o cocina donde la gente de una comunidad contaba historias y transmitía conocimiento mientras se hilaba o Filaba. Esa idea de coser y narrar me llevó a querer hilar el territorio, y recordé el libro Los trazos de la canción de Bruce Chatwin donde cuenta como los aborígenes australianos andan el territorio cantando las canciones de origen para no perderse. Tras unir estas ideas, la propuesta era conseguir ubicarme en el espacio de la ciudad a partir de las narraciones de sus habitantes, recorrer sus trazos, sus canciones.

El resultado fue una cartografía emocional del territorio a partir de las historias que varios leoneses me ofrecieron. En cada localización los participantes colocaron un código QR que habría así una ventana a un blog donde sus historias quedaban registradas a modo de reunión 2.0.

Un proyecto precioso donde conocí a mucha gente y donde descubrí otra ciudad alejada de las rutas oficiales.




Por otra parte, también me interesa tu trabajo Segundo Ciclo, en el cual pretendías, según tus propias palabras, mostrar “el carácter efímero de nuestra sociedad”. ¿Por qué ese interés?

Es una constante en mi trabajo el uso de la temporalidad y la duración. Me parece interesante analizar los efectos del consumismo presentado como el único resto de un naufragio de valores, como si pudiese servir para construirse una identidad con las ofertas comerciales y así dotarse de algo parecido a un proyecto vital. Vivimos en la ideología del aquí y ahora que anula la capacidad de recordar.

En Segundo ciclo aparece la idea de memoria relacionada con objetos descartados y tirados a la calle creando un paralelismo entre la obsolescencia material y psíquica. Me interesaba plantear la falta de duración, de recorrido de varios elementos cotidianos, que en un momento dado pasan del plano privado a la exhibición pública. No se pueden considerar una ruina porque están en buen estado y sin embargo son abandonados, se les impone una fecha de caducidad.

Quería prolongar el recorrido de este mobiliario de alguna forma, darle un nuevo ciclo de vida haciéndolos convivir en nuevas habitaciones donde la calle y los muebles conforman espacios de una casa. Quería usar ese intervalo entre lo privado y lo público entre la vida y la muerte del objeto.




También realizaste otro proyecto llamado Damnatio memoriae, a través del cual parecías querer dignificar los reclamos sociales actuales…. Gracias a tu acción, dichos reclamos se convierten en parte integrante de las monedas oficiales. ¿Nos puedes hablar de esta iniciativa?

El proyecto se centra en una acción iconoclasta en la que borro o devalúo las imágenes de las monedas de uno y dos euros. Después inscribo con láser peticiones que aparecen en pancartas que he documentado fotográficamente durante el último año y posteriormente son puestas en circulación. Puse un total de doscientas monedas en diferentes espacios, bancos, maquinas expendedoras, tiendas... Dentro de unos días se podrá ver el vídeo de la acción y proceso.




Además, has participado en la convocatoria ENTREACTO… ¿Cómo fue la experiencia?

Muy buena. creo que es una iniciativa necesaria para crear puentes de unión entre la universidad y el sector profesional. Desde Extensión Universitaria de Madrid se están generando diversas iniciativas como La Trasera, acciones complementarias que sirven para establecer conexiones con distintos interlocutores y agentes externos.

Para esta iniciativa, has colaborado con Alessia Pederzoli y juntas habéis presentado la obra STAND BY. ¿En qué consistía este proyecto?

Bueno ya he mencionado mi interés por la idea de temporalidad, y Entreacto ofrecía el marco perfecto para reflexionar sobre el concepto de paréntesis temporal. Trabajamos analizando dos eventos mediáticos a partir de la definición de Stand By (ni apagado ni encendido). En el proyecto nos apropiamos de imágenes de los media tras una intensa búsqueda. Las imágenes, por un lado, ponen en relación futbol y religión, y por otro analizan el despliegue de desinformación que se genera en el alrededor de dos eventos o más bien en su entreacto y cómo los espectadores se ven inmersos en un estado de agitación ante situaciones absurdas.




Este proyecto se expusó en la galería Moisés Pérez de Albeniz, ¿cómo ha sido la relación con el equipo de la galería?

Estupenda. El equipo ha estado presente en todo momento y Moisés recalcó desde el principio que la relación sería la misma que con los artistas que representa, lo cual fue de agradecer.

Por último, ¿en qué otro proyecto estas trabajando en estos momentos?

Estoy trabajando en dos proyectos simultáneamente: Economía aplicada y Jerarquías. El primero se formalizará en video-acciones y una instalación y el segundo en un archivo de imágenes interactivas, una pieza net art cargada de humor.


Si queréis conocer más sobre Olalla, os recomiendo visitar 
su página web pinchando AQUI.