viernes, 14 de diciembre de 2012

Nuevas formas de financiación para la cultura: el crowdfunding. Micromecenas para la cultura


Durante años (o mejor decir décadas), el desarrollo cultural español ha estado en gran parte respaldado económicamente por el sector publico. Sin embargo, la crisis mundial ha afectado enormemente a las arcas públicas de nuestro país, influenciando gravemente al sector cultural y artístico. De hecho, los continuos recortes económicos realizados por el gobierno central y las administraciones locales en los últimos años han herido (en muchos casos de muerte) a numerosas instituciones culturales y proyectos artísticos. 

La pregunta del millón ahora es: ¿cómo podremos mantener los más de mil centros culturales existentes en España y apoyar a los numerosos proyectos que surgen en nuestro país cada año? ¿Cómo se pueden dotar a todas las iniciativas de fondos suficientes para su desarrollo y mantenimiento?

Muchos gestores culturales han intentado buscar nuevos medios de financiación para depender menos de las subvenciones estatales o gubernamentales (cada vez más escasas en número). Entre las diferentes formas de financiación paralela a la inversión publica, podemos encontrarnos con un sistema llamado crowdfunding, también conocido como financiación en masa, microfinanciación colectiva  o micromecenazgo. Muchos de vosotros ya habréis escuchado estos términos pero, para aquellos que todavía no estéis muy familiarizados con ellos, estos hacen referencia a un fenómeno cada vez más extendido en el sector cultural en el cual muchas personas financian, a través de pequeñas aportaciones económicas, algún tipo de actividad o proyecto. 

Este tipo de financiación se ha difundido en las ultimas décadas gracias, en gran parte, a la ayuda de internet. Jorge Iriarte comentaba lo siguiente en un artículo y publicado hace ya más de un año:

La Red ha puesto en contacto a millones de personas en todo el mundo que necesitan del apoyo económico de otros para poder sacar adelante sus proyectos personales o profesionales. Desde una revista que nos habla de ciencia, cortometrajes de ficción o proyectos de solidaridad como ayuda para que un grupo coral formado por niños pueda viajar a un concurso internacional de canto (…).” [1]

De hecho, numerosas páginas web han aparecido en los últimos tiempos con la intención de poner en contacto a soñadores y donantes. Son puntos de encuentro en el que todos aquellos emprendedores culturales puedan recaudar los fondos necesarios para materializar sus ideas mediante donaciones de pequeños mecenas. Algunos ejemplos son www.verkami.com, www.lanzanos.com, goteo.org o www.latahonacultural.com. A pesar de que estos son solo unos pocos nombres, en dichas páginas podéis encontrar proyectos culturales poco difundidos pero dignos de conocer.

A pesar de mi gran interés en este tipo de financiación, si que es verdad que realmente no creo que esta financiación colectiva deba sustituir completamente a la financiación publica. De hecho, creo fundamental que tanto el gobierno central como los ayuntamientos locales respalden, promuevan y difundan la cultura y las artes para que estas lleguen a la mayor cantidad de personas posibles (recordemos que la cultura debe ser entendida como un derecho, no como un lujo). Sin embargo, pienso que buscar algún tipo de financiación alternativa como el micromecenazgo tienen varias ventajas muy destacables:

  • Encontrar mayores ingresos. El crowdfunding puede permitir encontrar más dinero a los responsables de proyectos y esto, en muchos casos, significa más libertad de acción.
  • Tener mayor independencia. Cuando un único promotor o un único organismo financia un proyecto, hay mayor riesgo de que estos “banqueros” interfieran en las decisiones por su poder económico. Sin embargo, el hecho de que un mismo proyecto sea financiada por varios donantes o mecenas ayuda a que dichas iniciativas sean más independientes de las decisiones de un único promotor.

 La financiación colectiva pude ser “una herramienta que nos puede ayudar a medir el grado de interés o demanda por cierto tipo de actividades culturales. Muchas veces se subvencionan proyectos que no tienen demanda real, que carecen de interés social por ellos mismos. Este tipo de plataformas nos pueden indicar si hay un interés o no por un determinado proyecto, si hay demanda o no, es decir, si hay suficientes personas interesadas en que ese proyecto vea la luz”. [2]

Para terminar con este tema, me recomendaron hace unos días un video en el cual se muestra una mesa redonda organizada por la Asociación Profesional de Gestores Culturales de Asturias (APGCA) y celebrada hace ya meses. Dicha mesa se llamo Nuevas formas de financiación para la cultura: el crowdfunding. Micromecenas para la cultura y en ella participaron los siguientes profesionales:

•    Alicia Pire (La Tahona cultural).
•    Marcos García (APGCA).
•    Lara M. Martínez (presidenta de APGCA).

En solo unos pocos minutos, podréis disfrutar de ideas muy interesantes sobre este tema… Os aconsejo disfrutar de este video, muy recomendable sobre todo para todos aquellos gestores culturales interesados en buscar financiación para sus nuevos proyectos. 

Titulo: Nuevas formas de financiación para la cultura: el crowdfunding. Micromecenas para la cultura.
Fecha: abril 2012.
Subido a youtube.com por apgcasturias el 1 de mayo del 2012. 

*****


[1] Artículo Crowfunding en el sector público, publicado en la página web dosdoce.com el 7 de septiembre del 2011. Ver en: 
http://www.dosdoce.com/articulo/opinion/3678/crowdfunding-en-el-sector-cultural/


[2] Artículo Auge del Crowfunding: hacia una cultura más comprometida, publicado en la página web dosdoce.com el 23 de febrero del 2012. Ver en: 
http://www.dosdoce.com/articulo/opinion/3737/auge-del-crowdfunding-hacia-una-cultura-mas-compartida/

No hay comentarios:

Publicar un comentario