miércoles, 4 de julio de 2012

Las "Memorias urbanas" de Juan Garaizabal en la Galería Álvaro Alcázar de Madrid

Artículo publicado en Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC).



Con motivo del festival PhotoEspaña, la Galería Álvaro Alcázar inauguró el pasado 7 de junio la primera exposición individual del artista Juan Garaizabal en esta galería. Dicha exposición, llamada “Memorias urbanas. Berlín-Paris-Madrid”, es todo un canto tanto a la nostalgia causada por la destrucción como a la importancia de la memoria urbana.



Garaizabal, nacido en Madrid en 1971, es un escultor conceptual cuya actividad artística esta volcada en la creación y transformación de espacios. Con su proyecto “Memorias urbanas”, este artista pretende recrear la estructura de edificios de gran valor que han desaparecido a lo largo de la historia. Para ello, estudia esas construcciones a partir de fotografías antiguas y, tras realizar estudios previos, pretende construir instalaciones de acero a gran escala que recrean las líneas de esos edificios. Gracias a esas instalaciones escultóricas, el artista intenta materializar el espíritu de las construcciones originales y realizar auténticos homenajes al pasado: 

"Las estructuras son el resultado de la búsqueda, de la esencia de los elementos. El alma reside en sus líneas maestras, nervios metálicos que transmiten y soportan todos los esfuerzos de la construcción original, contrapesándose unos a otros, constituyendo su integridad. Al mismo tiempo, dicha integridad plantea la mejor y más completa apertura al entorno, despojada de muros, capaz de ser desmontada, transportada y vuelta a montar. Son presencias mínimas, mecanismos sostenibles que remarcan ausencias imponentes".

Parte del texto publicado en el folleto de la exposición. 
Ver texto completo pinchando AQUI.



En esta exposición organizada en la Galería Álvaro Alcázar solo se muestran las obras preparatorias para la recreación de tres edificios ya desaparecidos: la Iglesia Bohemia de Berlín, el Palacio de las Tullerías de París y el Mercado de Olavide en Madrid. La misión final del artista es utilizar esas obras preparatorias para realizar las replicas en metal de los edificios en los lugares donde algún día existieron las estructuras hoy destruidas. 

De hecho, Garaizabal acaba de materializar su primera gran Memoria Urbana en pleno centro de Berlín: el pasado 26 de junio instaló una gran estructura de treinta y un metros de altura y sesenta toneladas de peso que representaba la Iglesia Bohemia y, junto a un sistema luminoso, consiguió resaltar la imponente ausencia de ese edificio. 


No dudéis en visitar esta exposición, que estará abierta hasta el próximo día 22 de julio. Podréis disfrutar de varias obras realizadas con técnica mixta además de fotografías y maquetas a pequeña escala de las obras finales. Sin desperdicio. 

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