jueves, 8 de marzo de 2012

Nueva moda: comprar obras de arte por internet


En los últimos tiempos, se han abierto numerosas páginas en Internet a través de las cuales se pueden comprar obras de arte (o sus reproducciones) con un solo "click" desde el sofá de casa. 

Uno de los ejemplos es S[editions], una tienda virtual promovida por Harry Blain y Robert Norton e inaugurada el pasado mes de noviembre. En ella se pueden adquirir imágenes en formato digital de obras que existen físicamente y han sido creadas por grandes artistas como Mat Collishaw, Bill Viola, Wim Wenders, Damien Hirst, Isaac Julien o Tracey Emin entre otros.





La periodista Elena Vozmediano en su artículo Una colección en la pantalla, publicado en su blog Y tú que lo veas, comentaba cómo era el proceso de compra en dicha tienda online: 

"Es muy fácil. El interesado se registra en la web y en un momento puede ver qué obras de qué artistas y a qué precio tiene a su disposición. (...) Se elige la obra, se pone en el “carro”, se paga con tarjeta de crédito sin mayores complicaciones y ya está. Se recibe un email que confirma la compra y que nos dirige a nuestro “almacén” (vault). Porque todo lo que vayamos comprando se guardará allí y podremos acceder a verlo desde cualquier dispositivo. En el almacén se archivan nuestros certificados de autenticidad, que son digitales y no se pueden descargar ni (en teoría) imprimir."


Otro ejemplo de tienda online es Coleccionarte, página creada por el diseñador de webs Diego Trulls y el coleccionista Gabriel Werthein. En ella pueden encontrarse obras de artistas jóvenes y emergentes cuyo trabajo es bastante interesante.




En mi opinión, creo que todos estos proyectos tienen un lado muy positivo: ayudan a difundir enormemente el arte contemporáneo a través de las nuevas redes y, gracias a ellos, el publico no especializado puede acostumbrarse a ver las nuevas tendencias artísticas. La propia Vozmediano, en el artículo previamente mencionado, dijo lo siguiente: 

"Claramente, tanto promotores como artistas esperan sacar dinero de estas ediciones digitales pero, si se extendieran, podrían tener un efecto muy positivo en la apreciación por parte de un público amplio del arte actual. Está probado que la venta (y me temo que el pirateo) de canciones y libros en archivos descargables fomentan la afición a la música y a la literatura; al arte le va a tocar adaptarse a las nuevas herramientas de disfrute de las producciones culturales."

Pero, a pesar de los aspectos positivos de la existencia de páginas web como estas, yo personalmente no compraría una obra por Internet. No es que este en contra de esta idea (cada cual puede comprar cómo y cuando quiera) pero a mi siempre me ha gustado visitar las tiendas y ver los productos fisicamente (sean tomates, camisetas u obras de arte). Si algún día puedo permitirme comprar arte, me gustaría ir a las galerías y disfrutar de las obras directamente y no a través de una pantalla. 


Además, algunos de estos proyectos de venta de arte por Internet no venden la obra original, sino que venden solo una imagen digital de gran calidad de una obra que existe físicamente. Personalmente creo que pagar por la fotografía de una obra real para tenerla guardada en nuestros dispositivos electrónicos es una locura: ¿para qué pagar por imágenes a las que tenemos acceso libremente (y de forma gratuita) en Internet? La autora del blog Camila y el arte ya se preguntaba en su artículo S(editions), comprar o no comprar, publicado el pasado mes de diciembre, lo siguiente:

"Si pagamos por una obra para nuestro salvapantallas del ordenador, el móvil o el Ipad, ¿esto nos convierte en más coleccionistas que aquél que le hace una foto a una obra en una feria y se la cuelga donde le dé la gana?"

En este mismo articulo, se seguía diciendo una idea con la que estoy muy de acuerdo:

"Distinto sería si las obras hubiesen sido creadas y pensadas para el formato digital, es decir, si la galería vendiese arte digital de Hirst, Emin o Viola o de quien fuese, ahí sí le encontraría sentido, tanto al precio como al medio de venta. Pero lo que ofrece s[editions] no me parece que se diferencie substancialmente de la acción de comprar un póster de una obra en una tienda de un museo, el hecho de que pretendan venderla con certificados de autenticidad y ediciones limitadas me parece una estrategia de marketing que juega con el mito de la autoría y el sueño latente en todos de coleccionar arte (...) ¿es una forma de democratizar el coleccionismo o una simple estrategia de venta muy, pero que muy efectiva?"


Como siempre, me gustaría saber vuestra opinión: ¿qué opináis de estos proyectos? ¿vosotros compraríais la imagen de una obra física? ¿cuanto estarías dispuestos a pagar por ella? 

4 comentarios:

  1. Me parece una buena iniciativa...y una nueva tecnica de venta... aver que tal funciona. La verdad que yo no me imagino comprando obras de arte por internet.
    Saludos

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  2. Hola!! Comprar por internet tiene muchas ventajas! No sólo la comodidad sino que además puedes adquirir obras de cualquier parte del mundo por muy poco dinero.Además es un escaparate para que jóvenes artistas puedan comprar sus productos. Yo suelo comprar en Arttroop.com Sus políticas de venta defienden las obras únicas y además se encargan de todo en caso de que no estés contento con la obra. Pero bueno cada uno tiene sus preferencias!!

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  3. Cristina García de Lomas Latín, marchante de arte. Representa a diversos artistas, promocionando sus obras, gestionando su carrera y trayectoria artística, satisfaciendo las necesidades de particulares, coleccionistas, galerías de arte y decoradores de interiores en sus diversos proyectos.

    Para más información visite: www.cgarcialomaslatin.com

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