jueves, 15 de marzo de 2012

Entrevista a.... Belén Gil e Irene Aláez, fundadoras de la empresa Una Más Una

Belén Gil (Ávila, 1981) e Irene Aláez (Barcelona, 1976) son dos jóvenes gestoras culturales que decidieron abrir su propia empresa cultural, Una Más Una, en 2011. A pesar de la crisis, parece que estas dos aventureras han conseguido arrancar su empresa y trabajar con clientes de la talla del Ministerio de Cultura o la Fundación Temas del Arte

Como considero que son un ejemplo de jóvenes emprendedoras con muchas ganas, no he querido dejar pasar la oportunidad de entrevistar a Belén e Irene para que nos cuenten su historia y sus opiniones. Espero que os guste la entrevista!

Belén Gil e Irene Aláez 
Foto realizada por Pablo Zamora 
Foto publicada por S Moda

Para empezar y ponernos en situación, contarnos un poco cuál es vuestra formación y qué experiencia laboral tenéis.

Belén: soy licenciada en  Historia del Arte y cursé un máster en gestión cultural además del programa oficial de postgrado en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura visual del MNCARS. Desde que terminé la carrera, empecé a colaborar con diferentes instituciones culturales y a realizar diversas tareas de gestión y coordinación de exposiciones, ferias de arte contemporáneo, etc…. En 2007 me incorporé al área de Artes Visuales de la Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas (AECID), donde coordine exposiciones y realice diversas actividades (búsqueda de sedes, gestión de transportes y seguros, edición de catálogo, difusión, contratos de actuaciones artísticas, gestión presupuestaria y económica…). En 2010 entré a formar parte, como encargada de programación cultural, del equipo del proyecto Absolut Lab, un centro de producción y fabricación digital dedicado al arte y nuevas formas de creación que se inauguró en Madrid en octubre de 2010. Desde 2011, intento compaginar mi labor profesional dentro de Una Más Una con otros proyectos de carácter investigador dentro del campo de las nuevas tecnologías y la cultura digital.

Irene: yo soy licenciada en Derecho, doctorado en derecho de la cultura, y con formación específica en gestión de fundaciones e instituciones artísticas y culturales. Empecé trabajando en la Fundación Caixa Catalunya, y de ahí, vine a Madrid a colaborar con la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX).  Desde 2005 hasta 2010, trabaje en la Unidad de Artes Visuales de la Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas, dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, realizando la coordinación de exposiciones internacionales, los convenios con instituciones culturales, la valoración de proyectos, etc. Hasta diciembre de 2010, trabaje como subdirectora del Absolut Lab, espacio dedicado a la creatividad mediante las técnicas más innovadoras de la producción digital. Actualmente, colaboro con distintas publicaciones del ámbito cultural y desarrollo mis estudios de investigación doctorales sobre la promoción internacional de la cultura en la Universidad Carlos III.

¿Cómo os conocisteis y decidisteis colaborar juntas a nivel profesional?

Nos conocimos en la AECID, trabajando en el área de artes visuales del departamento de cooperación y promoción cultural. Llevábamos proyectos de manera conjunta y nos dimos cuenta que sabíamos trabajar muy bien juntas. Luego, volvimos a coincidir en otro proyecto cultural, el Absolut Lab, que desgraciadamente cerró.

Abristeis la empresa de gestión cultural Una Más Una el año pasado. ¿De dónde surgió la idea de abrir esta empresa?

Como te decíamos, el último proyecto en el que estuvimos, se canceló de manera inesperada. Nos encontramos sin empleo pero con muchas ideas y ganas, y con varias propuestas de colaboración para proyectos. A partir de ahí, la idea surgió sola … era hacia donde teníamos que ir.

¿No os pareció arriesgado abrir una empresa cultural en un momento de crisis como el de ahora?

Un poco arriesgado siempre es pero, por otro lado, consideramos que era la mejor opción. De hecho, creemos que lo que ahora es realmente arriesgado es esperar que las instituciones culturales convoquen plazas o contraten laboralmente. Tanto profesional como personalmente el cuerpo nos pedía abrir una empresa: teníamos ideas, ganas de trabajar y todo parecía dirigirnos hacia ello.

Vuestra empresa parece querer abarcar todos los sectores de la cultura: ¿creéis que todos los sectores del arte tienen alguna conexión o están delimitados?

Realmente no es que queramos abarcar todo. Es más bien que hemos ido acumulando experiencia profesional en diferentes ámbitos y no queríamos cerrarnos a nada. Además, nuestro fuerte es la gente que nos rodea. Colaboramos con mucha gente especializada en diferentes sectores culturales, con perfiles muy diversos, y que también tienen ideas y ganas. Aunque nosotras somos la mayor parte de Una Más Una, realmente la empresa es de muchas personas con las que, dependiendo del proyecto, vamos trabajando.

¿Cuál fue el primer proyecto que realizasteis con Una Más Una?

Al principio nos surgieron varios proyectos. Uno de ellos fue la planificación y diseño del programa de un foro de industrias culturales en Marruecos, para el que hemos desarrollado la línea discursiva de todo el foro, la temática de las mesas de debate, los ponentes invitados, etc. El otro proyecto inicial fue la redacción integral del proyecto de gestión de una compañía de teatro, desde la gestión del personal, plan de patrocinio, comunicación, producción y coordinación de la programación, etc. Este proyecto lo hicimos conjuntamente con un director de teatro clásico.

¿Hay algún proyecto que hayáis hecho desde el comienzo de vuestra empresa del que os sintáis especialmente orgullosas?

Pues varias cosas. Hemos diseñado un programa de actividades sobre nuevas tecnologías relacionadas con la cultura y nuevas formas de industria cultural. También nos gusta especialmente un proyecto de vídeo arte en el que hemos llevado la parte de producción, coordinación editorial, itinerancia internacional, etc…

¿En qué proyecto(s) estáis trabajando ahora?

Ahora mismo estamos trabajando en un estudio sobre las prioridades culturales de las grandes empresas: qué es lo que buscan, qué es lo que apoyan, por qué se deciden a dar dinero a proyectos culturales, etc. Es muy interesante saber cuál es su visión, sobre todo en un momento como el de ahora en el cual todo indica que deban ser estas empresas las que apoyen la cultura junto con el estado.

Por otro lado, ya que vivís y trabajáis en Madrid, nos gustaría saber cual es vuestra opinión sobre el panorama artístico en esta ciudad y, en general, nuestro país.

Si como panorama artístico te refieres a artistas, proyectos, centros de exhibición, etc.…, el paisaje es bueno y malo. No se puede generalizar.

Por un lado, hay gente buenísima, proyectos muy potentes e instituciones que están haciendo una labor espectacular. Sin embargo, también hay carencias. Por ejemplo, los centros de producción apenas existen y no hay interés por crearlos. Además, el panorama de las infraestructuras es poco alentador: hay centros que cierran o que pierden presupuesto, personal, equipo directivo, etc. Muchas infraestructuras culturales están vacías, algo que denotan una falta de respeto por parte de las instituciones competentes a esos centros o a esos equipos. En fin... hay de todo un poco.

También hay que destacar otras ciudades. En Madrid parece que se localiza todo y, por eso mismo, es en otras provincias donde realmente se están haciendo exposiciones y proyectos más arriesgados.

¿Habéis asistido este año a la feria Arco y/o a alguna otra feria satélite organizada en Madrid? ¿Qué os ha(n) parecido?

Si que hemos asistido a varias ferias. Hemos ido algún día a ARCO y también hemos pasado por JustMadrid.

La verdad es que, por concepto, una feria de arte es un sitio “monstruoso”. No es el lugar más adecuado para ver (ni por supuesto, aprender) arte contemporáneo. Es curioso poder ir a la cantidad de actividades paralelas que se plantean en torno a esas ferias (conferencias, presentaciones, ciclos de cine...) pero no hay que olvidar que son ferias, con un carácter 100% comercial. No hay stands de instituciones y, en resumen, son como unas ferias de muestras: interesa lo que se venda. Obviamente, si pudiéramos ir como coleccionistas, lo veríamos de otra manera.

De lo que habéis visto en estas ferias, ¿ha habido alguna galería y/o algún artista que os haya gustado especialmente?

¡¡¡Siempre!!! Ese resquemor de si yo tuviera dinero me compraría esto... ¡siempre existe! ¡¡Es una crueldad ir a una feria sin poder comprar!! Ojalá hubiera algún tipo de ayuda o incentivo a la compra de arte contemporáneo (como hay en otros países europeos).

Ya que esta entrevista se publica en un blog online, nos gustaría saber cuál es vuestra opinión sobre la relación entre el arte y las nuevas tecnologías: ¿qué ventajas y desventajas creéis que ofrecen las nuevas tecnologías y las redes sociales a la hora de promocionar, enseñar y divulgar?

La relación se puede ver de diferente manera: si las nuevas tecnologías son una herramienta más de la cultura, o si existe una verdadera relación de igual a igual. También se podría debatir sobre si las nuevas tecnologías no son por sí solas cultura...

Pero, relativo a tu pregunta, creemos que los blogs, las redes sociales o los sites son unas estupendas herramientas de comunicación, directas y bilaterales. Con elementos como estos, el público puede opinar y la institución puede evaluar.... Las nuevas tecnologías forman parte ya de la sociedad actual en el que el ciudadano no es simplemente receptor de una información, sino que puede opinar sobre ella, recomendarla, criticarla, etc. También es muy importante que éstas nuevas tecnologías permiten y facilitan un acceso a la cultura por una ciudadanía más global, geográficamente distante, permitiendo así una pequeña descentralización de la cultura, que ha estado (y está) centrada en las grandes ciudades.

Para terminar, contestarnos rápidamente a las siguientes preguntas:

Un libro:
Belén: Ahora mismo estoy leyendo el Libro Negro, de Grossman y Erenburg
Irene: El cazador de instantes de Rafael Argullol, cualquiera de Sándor Márai (El último encuentro, La mujer justa) o Señora de Rojo sobre fondo gris de Delibes
           
Una película:
Belén: la última que he visto, Shame, es espectacular. Obviamente también Hunger y la anterior producción en vídeo de Steve McQueen

Una canción:
Belén: cualquiera de Nine Inch Nails.
Irene: Take this waltz de Leonard Cohen o Maldita Dulzura de Vetusta Morla.

Un artista:
Belén: ¡muchos! Gerhard Richter, Juan Muñoz, Julian Opie, Chris Cunningham, María Cañas, Javier Nuñez Gasco, Carlos TMori...
Irene: Louise Bourgeois, Esteban Vicente, Juan Muñoz, Gao Xingjian, Lucien Freud

Un espacio artístico (museo, institución, galería..):
Belén: barriendo para casa, el DA2 de Salamanca
Irene: como espacio, el museo de arte abstracto de Cuenca; como proyecto el CCCB o Hangar.

Un proyecto cultural:
Belén: Hamaca, distribuidora de video arte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario