martes, 19 de julio de 2016

PhotoEspaña: entrevista a Veronica Losantos

En las últimas semanas he ido publicando, como ya sabéis, una serie de entrevistas a diversos personajes relacionados con uno de los festivales de fotografías más reconocidos de nuestro país. Y hoy os quiero presentar a otra de sus protagonistas: se llama Verónica Losantos (Logroño, 1984) y es una de las fotógrafas seleccionadas para participar en una de las iniciativas más interesantes del evento, Foro PhotoEspaña.

Gracias a esta oportunidad, la artista riojana presentará algunas de sus obras en una exposición que se inaugurá este viernes en la Sala de Exposiciones El Águila. ¿Queréis saber más sobre ella? Podéis leer la siguiente entrevista, que Verónica ha sido tan amable de contestar con paciencia y delicadeza.  


¿Cómo y cuándo empezaste a interesarte por la fotografía?

Siempre he sido una persona muy “visual” y me he interesado por el mundo de la imagen, pero la verdad es que empecé bastante tarde. Fue durante mis estudios de Comunicación Audiovisual en la universidad  donde por primera vez cogí una cámara réflex digital y vi todas las posibilidades que tenía y lo que podía hacer con ella. En seguida me di cuenta de que también tenía cierta habilidad para ello y desde entonces mi pasión por la fotografía empezó a crecer.

Y ¿cómo fue el salto al mundo profesional? ¿Fue algo premeditado o surgió de forma natural?

Vine a Berlín por un tiempo y, aunque mi idea era volver a España y hacer un master para especializarme, al final decidí quedarme aquí y estudiar Fotografía en la Lette Verein. Durante los tres años de estudio en esa escuela tienes que concentrarte única y exclusivamente en la fotografía y en cómo mejorar y evolucionar, por lo que has de tener claro si es eso a lo que quieres dedicarte.  Fue ene se tiempo cuando comencé a trabajar como fotógrafa y ahí se dio mi salto al mundo profesional.

¿Cuáles son los conceptos básicos en los que se basa tu trabajo?

Aunque  no me gusta delimitar mi trabajo a unos conceptos únicos, ya que me gusta ir probando cosas diferentes, podría decirse que ahora mismo se centra en la relación entre la fotografía y la creación de memoria, así como su influencia en el paso del tiempo y los procesos de cambio. Para ello suelo utilizar experiencias personales, así como la inspiración de temas de actualidad o de interés general y la literatura.

Y ¿tus influencias más directas? ¿Qué fotógrafos o artistas influyen en tu obra?

Hay muchos fotógrafos que me gustan, pero si tengo que elegir, algunos de los que más me han marcado son Nan Goldin, Wolfang Tillmans, Cristina García Rodero y Cristina de Middel. Y cómo no, Henri Cartier-Bresson.

Actualmente sigues viviendo en Berlín, ¿que te motivó a moverte a esta ciudad?

Nada más acabar la universidad me dieron una beca para un curso de alemán en Alemania, así que me fui a Berlín para dos meses. Después decidí quedarme, viendo las posibilidades que me ofrecía esta ciudad y ahora hace ya nueve años que vivo allí.  

¿Ves alguna diferencia en el modo en que se trata a los artistas entre España y Alemania?

Sí, muchísima. En Alemania todo es más accesible, hay muchas más ayudas, todo es más fácil y se promueve mucho más a los artistas emergentes. Por lo que yo he vivido, hay mucho más interés por el arte y la fotografía en general, y la gente también se mueve mucho más. 

Entre tus trabajos, me encantaría destacar tu serie ÉxodoEn ella tratas el tema de la emigración de jóvenes a raíz de la crisis económica y financiera. ¿Es una reflexión basada en tu propia experiencia?

Sí, totalmente.  La idea la tuve cuando de repente me di cuenta de que, aunque había elegido mudarme y quedarme en Berlín de forma voluntaria, después de cinco años ya no podía volver aunque quisiera a causa de la crisis. Me sentí muy impotente, también al ver lo que estaba pasando en España (no sólo los cambios negativos sino también las manifestaciones y el surgimiento del movimiento del 15M, etc.)  y yo no podía hacer nada desde Berlín. Era para mí una forma de explicar la otra perspectiva de lo que estaba pasando, la de los que nos teníamos que ir o quedar en el extranjero. Y también intentar provocar algo de tolerancia en el país que nos está acogiendo. Para ellos es difícil entender que no es nada fácil dejar tu país y tener que hacer tu vida de cero en un sitio donde ni siquiera entiendes el idioma o te tienes que acostumbrar al clima. Es por eso que realicé este proyecto.

Imágen de la serie Éxodo.

Me gusta también mucho Screen Memories, una obra en la que analizas la manipulación de los recuerdos y cómo la fotografía es capaz de transformarlos. ¿Cómo surgió este proyecto?

Fue a raíz de pensar en la relación entre la fotografía y el proceso de memoria. A veces no somos conscientes del poder que tiene la una sobre la otra y que muchos de los recuerdos que tenemos asociados a imágenes no son del todo ciertos. Estuve investigando sobre esto y lo apliqué a mis propios recuerdos. Ha sido una experiencia muy gratificante y esta serie está teniendo mucho éxito. Supongo que porque habla de algo bastante personal y la gente que la ve puede llegar a ver una parte mi íntima de mi.


Imágenes de la serie Screen Memories.

Este año has sido una de las seleccionadas para participar en Foro PhotoEspaña. ¿Qué ha sido para ti esta noticia?

La verdad es que me siento increíblemente afortunada. Es un sueño que se hace realidad: tener una exposición parte del festival PHotoEspaña, el más importante del país.

Mostrarás uno de tus proyectos en El Águila. ¿Con qué nos sorprenderás?

Se podrán ver por primera vez todas las imágenes pertenecientes a la serie, y también estará el catálogo publicado por Kehrer Verlag, que estará a la venta en La Fábrica. Si alguien lo trae a la inauguración estaré encantada de firmarlo.

Y por último ¿cuáles son tus próximos proyectos ?

Tengo ya un proyecto en marcha. Va también sobre la memoria y la historia de un hecho pasado,  pero esta vez me muevo a mi tierra, La Rioja, a un pequeño pueblo en las montañas. Pero el proyecto está aún en fase de desarrollo por lo que tendréis que esperar un poquito para saber más.

Si queréis conocer más a Verónica Losantos, 
podéis visitar su página web pinchando AQUÍ.

jueves, 7 de julio de 2016

PhotoEspaña: ¿qué eventos hay que ver según diversos profesionales?

PhotoEspaña comenzó su andadura a finales de los noventa y desde entonces se ha convertido en una de las citas anuales más destacables de nuestro país en relación con la fotografía. Este año el festival cumple unos merecidos 19 años y, por primera vez en su historia, propone una panorámica sobre el medio fotográfico en el continente europeo… una apuesta interesante, inteligente y atractiva. 

Pero entre los numerosos eventos presentes en su programa durante esta edición, ¿cuáles debemos destacar? Hoy hablamos con varios profesionales del sector cultural para que nos cuenten qué eventos no nos debemos perder este año. 

RAQUEL MORALEJA
Periodista cultural y autora del blog Lit Ar Co


Elegiría Viajeros de mi galaxia de Ouka Leele en la Galería Fernández-Braso. A Ouka Leele hay que reconocerle lo que se le debe: que es una de las mejores, más internacionalmente reconocidas y transgresoras artistas de la fotografía contemporánea española. Su universo es particularísimo, con esos personajes que son el espejo distorsionado de nosotros mismos. Rabiosamente pictórica, con un dominio absoluto del color y sus texturas.

La exposición recorre distintas etapas de la producción de la artista. Fotografías analógicas, pintadas a mano y digitales, según la época en que fueron realizadas. Toda una trayectoria, desde su histórica serie Peluquería hasta los últimos retratos que ha estado realizando por tierras asturianas.

En palabras de Ouka Leele, con Viajeros de mi galaxia: "quiero mostrar al público ese sistema tan mío que habita el universo, un conjunto de estrellas que brillan en las imágenes que he captado con mi cámara. Una cámara oscura que solo ve luz y la captura y construye conmigo espejos donde mirarnos".

EMMA TRINIDAD
Crítica de arte e investigadora en 
prácticas artísticas y curatoriales contemporáneas


Es difícil decantarse por un solo evento dentro de la amplia variedad de exposiciones y citas que ha programado PhotoEspaña 2016. Como también resulta difícil abarcarlo todo. De entre todo lo que he podido ver en la sección oficial de PhotoEspaña2016 me ha sorprendido la exposición Miroslav Tichý o la celebración del proceso fotográfico, en el Museo del Romanticismo. Un fotógrafo peculiar y no muy conocido que nació en República Checa en 1926 y murió en 2011, cuyo trabajo recuperado y expuesto en prestigiosas instituciones en la última década, puede hacernos plantear algunas cuestiones en torno a la figura del artista outsider y las estrategias de la institución Arte y el mercado por sacar a la luz un vasto legado como el de Tichý, aún sin catalogaciones e investigaciones profundas.

Miroslav Tichý aunque comenzó a estudiar Bellas Artes en Praga y se dedicó durante unos años a la pintura, su obra es fundamentalmente fotográfica. La suya fue una vida de indigente, marginal y contraria a la lógica del campo del arte. Considerado para muchos un enfermo mental, en esta exposición comisariada por Pía Ogea se muestra la actitud más romántica de este artista. No solo por los largos encierros en centros psiquiátricos y prisiones también por su actitud antisistema, o al menos la que se advierte de los testimonios del documental que se proyecta en la sala. Considerado un peligro para el régimen comunista, Miroslav Tichý fabricaba sus propias cámaras fotográficas –dos de ellas se exponen en el Museo del Romanticismo- con todo tipo de desechos y material recuperado, revelaba e intervenía las imágenes, creando incluso sus propios paspartús, y retocaba las imágenes resaltando los defectos y acelerando los procesos de deterioro. Un proceso de trabajo muy intuitivo y creativo.

La mayor parte de sus fotografías son retratos furtivos a mujeres de su ciudad natal, Kyjov, en todo tipo de actitudes y situaciones cotidianas. La mujer como musa, se ha apuntado en el discurso curatorial, y como obsesión de una mente que nunca llegaremos a comprender. Pero seguro que aún quedan muchas exposiciones y publicaciones por dedicarse a Miroslav Tichý.

OSCAR GARCÍA GARCÍA 
Director de Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC)


Yo propongo la exposición de Daniel Mayrit. Imágenes autorizadas (Authorised images) en Galería Cero. Una reflexión muy interesante sobre la Ley Mordaza y sobre la Europa que queremos construir.

NURIA GARCÍA ARIAS 
Gestora cultural y responsable de la 
plataforma Veo arte en todas partes


Uno de los imprescindibles de esta nueva edición de PhotoEspaña 2016 es la exposición dedicada a Vivian Maier organizada por Fundación Canal.

La historia guarda estas sorpresas, de repente el hallazgo de unos escritos, materiales o fotografías hacen que todo cambie. Que toda percepción que teníamos del pasado se trastoque y que entren en cuestión cómo y quién ha construido el relato de la historia.

Esa es la sensación que nos inunda cuando nos encontramos frente a la obra de Viviam Maier, no nos podemos dejar de preguntar dónde estuvo todo este tiempo. Inevitablemente su obra nos recuerda a otros grandes autores como Diane Arbus, Robert Frank, William Klein o Garry Winogrand (que recientemente vimos en Fundación MAPFRE).        
    
La historia de Vivian Maier es la de una mujer que mientras se ganaba la vida como niñera (durante 40 años) capturaba instantes de la ciudad, sus rostros y estructuras. El propio transcurso de su vida le llevó a la indigencia y nos privó de su obra durante mucho tiempo. Fue, fruto de la casualidad que se recuperase su legado fotográfico y gracias a ello ahora podemos disfrutar de su obra. Una producción de más de 2.000 rollos de película sin revelar, 5.000 fotografías impresas y más de 120.000 negativos.

En la muestra podemos ver una selección de 120 fotografías, la mayoría en blanco y negro, y 9 películas filmadas en Súper 8.  Muy acertadamente su comisaria, Anne Morin, nos conduce por su obra a través de capítulos temáticos, que nos permiten conocer las diferentes facetas de Vivian Maier.

Si os fijáis en sus cartelas comprobareis que Vivian Maier no titulaba sus obras, tomando así un trascendental protagonismos el capitulado configurado por su comisaria y que se enfatiza por los cambios de color de las paredes de las salas. Así Anne Morin nos invita a pasear la exposición para descubrir con los ojos de Vivian Maier las calles de Nueva York y Chicago.

No dejéis de visitar la muestra.

Más información sobre PhotoEspaña 
en su página web (pinchar AQUÍ).

martes, 28 de junio de 2016

PhotoEspaña: entrevista a Jesús Labandeira

Entre todos los proyectos que podriamos destacar dentro del festival PhotoEspaña, me gustaría mencionar especialmente el trabajo que Jesús Labandeira (Madrid, 1963) presenta en Ogami Press. Hoy hablamos con el artista para que él mismo nos cuente su historia, su interés por la fotografía y su último proyecto. 


Tardaste bastante tiempo en dar el salto al mundo profesional. De hecho, trabajaste en el sector empresarial durante más de 20 años tras estudiar en una de las mejores escuelas de negocios del mundo. ¿Qué te hizo dejar ese mundo y apostar por la fotografía como modo de vida?

Realmente no lo he dejado. Compagino mi vida empresarial con la fotografía, lo que me proporciona una cierta estabilidad personal y emocional.
 La fotografía la abandone cuando comencé a estudiar y centrarme en el mundo empresarial, pero volví ha retomarla relativamente hace pocos años (por una parte para descongestionarme de un mundo en el que llevo muchos años y que, aunque me ha ofrecido grandes satisfacciones, también saturan sus dificultades; y por otra, la necesidad interior de expresar muchos sentimientos contenidos).

¿Ha influido de alguna manera tu vida empresarial en tu trabajo como fotógrafo?

Si, y para bien. En los procesos creativos y en muchas ocasiones, la obsesión se apodera de la voluntad y es en esos momentos cuando la experiencia empresarial 
actúa pragmática y estratégicamente.


Te contare una anécdota:
 cuando comencé nuevamente con la fotografía, la mayor parte de mi tiempo estaba dedicado a gestionar una empresa. Tenía reuniones continuamente y mi 
válvula de escape era ir a clase (en esa época estudiaba en EFTI), hacer fotos, editar, etc. Hoy, que tanto tiempo dedico a la fotografía, disfruto cada una de las reuniones que tengo. Diría que estoy deseando tenerlas y así despejar la mente.
La fotografía y el arte, que humildemente las entiendo como  conocimiento y expresión del mundo interior, necesitan de un punto de realismo.

¿Cómo ha sido tu formación artística? ¿Cuáles han sido tus grandes maestros?

Independientemente de tener esa necesidad de expresarme, siempre he pensado que eso no es suficiente. En mi opinión has de tener las herramientas suficientes para canalizar la expresión, por lo que me forme en EFTI realizando el ciclo completo de fotografía y Master Conceptual y Artístico, así como el Master PIC.A–Photoespaña en Fotografía: Teoría y Procesos Artísticos y otros talleres (principalmente en procesos tradicionales como el fotograbado o la fotografía analógica).


De cada uno de mis maestros, durante mi formación y hoy en día, he aprendido algo. Mencionar alguno en concreto me resulta incomodo e injusto: todos aportan,
consciente o inconscientemente, y consigues relojes de cada una de las personas que te vas encontrando en esta profesión.
 Si me gustaría mencionar a Mary Ellen Mark, quien un día me sugirió y preguntó:
 ¿por qué no abandonas la empresa y te dedicas exclusivamente a la fotografía? 
Hoy todavía no tengo respuesta.

¿Recuerdas tu primera cámara?

Si, una Pentax de mi padre que poco a poco, y disimuladamente, comenzó a ser mía. El modelo no lo recuerdo; por desgracia la cámara un día desapareció.

Y ¿cuál es tu equipo actual? ¿Qué herramientas utilizas a la hora de trabajar?

Principalmente una hasselblad de medio formato, aunque en muchos trabajos utilizo también 35mm y gran formato. 
Por ahora lo que si tengo claro es que siempre trabajo con fotografía analógica.

Entre sus obras, me gusta mucho tu proyecto Allí tan cerca, estribando. ¿Cómo surgió este proyecto?

Surgió en uno de mis viajes a Marruecos, aunque aún continuo con él (este trabajo no lo he dado por finalizado). Pienso que todavía le falta mayor equilibrio entre la concepción del mismo y las imágenes.

Imagen de la serie 
Allí tan cerca, estribando

También destacaría Gradiva, destacando pasillos. Cuéntanos qué hay detrás de este trabajo.


Puedo decir (utilizando una expresión muy gastronómica) que este trabajo, hoy con algo de distancia, fue una deconstrucción tanto personal como fotográfica que me valió como punto de partida, como guía para proyectos futuros. Y el primero es Cuando aún nevaba.

Imagenes de la serie 
Gradiva, destacando pasillos

Este año participas en PhotoEspaña. ¿Qué destacarías de este festival?

Destacaría el auge de la fotografía, el reconocimiento merecido a esta disciplina como arte, la gran afición que hay y el interés que despierta, además de la calidad de los proyectos y el buen hacer de la organización del festival.

Participas este año con una nueva exposición, Cuando aún nevaba, que acabas de mencionar. ¿Qué nos podemos encontrar?

Primero quiero agradecer y compartir mi satisfacción por el premio Off PhotoEspaña 2016 que han concedido a este proyecto el jurado del festival: Jimena Blazquez, Jaime Sordo y Carlos Roson.

Este proyecto parte de una serie de fotografías analógicas. Me gustaría destacar la última imagen del libro que aparecía en Gradiva, de la que surgió un libro de artista (12 ejemplares) realizado con fotograbados estampados en el taller de Juan Lara (Ogami Press), encuadernado en piel artesanalmente en el taller de Dolores Baldo y con la estimable y delicada colaboración de Juanjo Justicia de Underbau. Esta pieza es el eje sobre el que se conforma un proyecto que se amplía con: pieza de 26 fotograbados, suite de 26 fotograbados, 2 copias positivadas en gelatina de plata al selenio de 12o x 120cm. (estudio de Castro Prieto) y un fotolibro editado por La Fábrica también de edición limitada (300 ejemplares).

Y para describirlo, utilizare un fragmento del texto de Carlos Canovas, que acompaña al foto-libro:

Mirar lo que queda. La parte viva y lacerante que está un poco más allá del recuerdo, que no llega a ser, pero duele. Cuando aún nevaba. Aquello de nosotros que se va sin remedio, envuelto en una luz triste. ¿Cómo saldar la deuda con lo que quizás fue o quizás no fue? ¿Cómo recomponer la memoria de un tiempo incierto, un tiempo solo esbozado, años después, en nuestra mente? Imaginar el pasado, como el futuro, es quimera. Ambos, desde el presente, son puro acaso que no podremos verificar, infancia y vejez imposibles de contemplar desde el ahora, llenos de imágenes flotantes, difusas, simétricas hacia la nada.
¿Qué hacer cuando no existe la fotografía anhelada de nuestra
infancia, cuando no hay un frágil papel que recoja lo que fuimos, menos aún lo que
quisiéramos haber sido? La parte de nosotros que se esfumó sumida en abismos
inaccesibles, que nos obliga a buscar en las horas remotas, se esconde y se protege en la
nieve de la niñez, donde sigue jugando, de donde nos llegan cánticos que humedecen nuestros ojos secos”.

Imagen de la exposición
Cuándo aún nevaba

Y por último, ¿qué otros proyectos tienes ahora en mente?

Como te he comentado desde Gradiva parten varios proyectos, varios pasillos.
Actualmente el más avanzado y con el que más centrado estoy, utiliza el mar como metáfora, ese mar que tanto me cuenta.

Para más información sobre el artista, 
podéis visitar su página web pinchando AQUÍ.